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Prevén revertir esterilidad que causan terapias contra el cáncer durante la niñez

Cuando un hombre se entera de que tiene cáncer, puede congelar su esperma antes de la quimioterapia, probable causante de esterilidad. Sin embargo, antes de la pubertad, los niños no tienen ningún esperma, así que 30 por ciento de ellos serán infértiles debido a los tratamientos contra esa enfermedad.

Investigadores llevan años intentando superar ese problema con la idea siguiente: extraer tejido testicular no desarrollado antes de que la quimioterapia o la radioterapia produzcan sus efectos tóxicos, congelarlo durante años e injertarlo en el paciente en la adolescencia, con la esperanza de que sea capaz de producir esperma normal en la pubertad.

Tres experimentos llevados a cabo en monos desde 2000 mostraron que la espermatogénesis podía funcionar con esos injertos de tejidos extraídos antes de la pubertad. Sin embargo, ninguna prueba había llegado hasta el nacimiento de un bebé.

Un equipo dirigido por un biólogo de la Universidad de Pittsburgh anunció el jueves pasado haber logrado franquear esa etapa y hacer nacer, mediante esa técnica y una fecundación in vitro, una hembra de macaco llamada Grady, en abril de 2018. Su estudio se publica en la revista Science.

El experimento muestra que la idea de conservar tejido testicular inmaduro para ayudar a los niños que tuvieron cáncer a ser padres es creíble. Para las niñas, varios estudios se centran en el injerto de tejido ovárico.

Uso clínico, en dos a cinco años

En Pittsburgh, 206 niños y 41 niñas tratados por cáncer han hecho congelar sus tejidos desde 2011 con la esperanza de que esa técnica esté disponible algún día, explicó Kyle Orwig, profesor de la Universidad de Pittsburgh y autor principal del estudio.

«Creo que la tecnología estará disponible para su uso clínico en un plazo de dos a cinco años», señaló. Precisó que ya se habían entablado conversaciones con los reguladores del sector médico.

En el plano metodológico, Afp señaló, sin embargo, un problema relacionado con el estudio, que llevó a los editores de Science a plantearse la posibilidad de pedir una corrección a los autores.

Los cinco monos del experimento fueron sometidos a una quimioterapia, pero ese tratamiento no los volvió estériles, reconoció Orwig.

Los monos eran infértiles en el momento de los injertos solamente porque habían sido castrados, lo cual es, según los autores, el procedimiento estándar para este tipo de estudios.

Pero, aunque el tratamiento con quimioterapia no se menciona en el estudio publicado por Science, Orwig habló de él en entrevistas y un video de la universidad, lo cual puede dar la falsa impresión de que los macacos se volvieron estériles debido a ese tratamiento contra el cáncer.

Consultado por Afp sobre esa diferencia entre el artículo científico y su comunicación pública, el investigador contestó que eso no cambiaba nada respecto del éxito del experimento, ya que el espermatozoide utilizado para el nacimiento de Grady procedía del tejido injertado.

«Se me olvidó que habíamos decidido no mencionar la quimioterapia en el estudio, porque pensábamos que no era pertinente para el experimento, y que eso no tenía ningún impacto sobre el resultado», afirmó Orwig.

«Es irrelevante» para el resultado, sostuvo Stefan Schlatt, autor de un editorial sobre el estudio en Science. «Pero habría sido más honesto y correcto científicamente mencionar todos los tratamientos en el manuscrito».

Como norma general, los investigadores indican los cambios de protocolo, aunque sean mínimos, en los artículos científicos.

 

 

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Combaten cáncer con tecnología

Como parte de un taller a médicos residentes, especialistas del Instituto Jalisciense de Cancerología (IJC) utilizaron equipo de alta tecnología (gammacámara) para detectar cáncer de ganglio en una cirugía en la que se extirpó un tumor maligno de mama.

En un comunicado, se resaltó que el titular del turno matutino de la Clínica de Mama del IJC, Benjamín Aarón Cárdenas Zavala, señaló que el procedimiento innovador fue en una cirugía conservadora que empleó el radiotrazador de ganglio centinela con un seguimiento en vivo, es decir, que se aplicó un medio de contraste radiológico. Habitualmente, la aplicación de este medio se lleva a cabo de manera externa y los pacientes llegan con una radiografía impresa donde se refleja la afectación.

“Se puede utilizar para cáncer cérvicouterino, melanoma o de endometrio”.

El oncólogo acentuó que dicha tecnología permite estar seguro de que el ganglio o ganglios que se retiraron eran los afectados y, en el caso del cáncer de mama, beneficia al paciente al disminuir complicaciones o molestias después de una cirugía.

 

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Cada año se diagnostican 300 mil nuevos casos de cáncer infantil: OMS

El cáncer infantil, una de las caras más terribles de esta enfermedad, es una de las principales causas de mortalidad entre niños y adolescentes en el mundo, donde cada año se diagnostican 300 mil nuevos casos de este tipo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con la idea de concientizar sobre la importancia de un diagnóstico temprano y un tratamiento inmediato, en 2001 se instituyó en Luxemburgo el 15 de febrero como Día Internacional Contra el Cáncer Infantil.

La conmemoración creada por la Organización Internacional de Cáncer Infantil, una red de 177 organizaciones nacionales de padres de niños con cáncer en 90 países, tiene la premisa de que todo menor que la padezca merece la mejor atención médica y sicológica sin importar país, raza, estatus económico o clase social.

Los tipos más comunes de cáncer en niños y adolescentes son: la leucemia (linfobástica aguda, mieloide o granulocítica aguda y mieloide crónica con 30 por ciento), los tumores del sistema nervioso central (que se clasifican y denominan por el tipo de tejido en el cual se desarrollan), y los linfomas (de Hodgkin y no Hodgkin).

Además de hay varios tipos tumorales que se dan casi exclusivamente en los niños, como los neuroblastomas, los nefroblastomas o tumor de Wilms, los meduloblastomas y los retinoblastomas.

Se tiene la creencia de que la mayoría de los cánceres en los niños surgen como resultado de mutaciones en sus genes como sucede con los adultos.

Sin embargo, en los adultos las mutaciones genéticas ocurren a menudo por la exposición a factores ambientales. Pero, en el caso de los menores, es difícil establecer una serie de causas que justifiquen su aparición.

Hasta la fecha, se han identificado pocos factores de riesgo como las radiaciones ionizantes y la toma de la hormona dietilestilbestrol durante el embarazo.

Mientras que virus como el de Epstein-Barr, de la hepatitis B, del herpes o el de Inmunodeficiencia Humana pueden incrementar el riesgo de padecer determinados cánceres infantiles. Algunos casos también guardan relación con la constitución genética.

Las campañas para la detección precoz de la enfermedad hablan de signos y síntomas de sospecha como son sangrados anormales, moretones, dolores de cabeza, fatiga o cansancio, bolitas en el cuerpo, fiebre, fiebre permanente o constante que no puede ser asociada a un proceso infeccioso.

Sin embargo, la mayoría de los cánceres infantiles inicialmente presentan signos y síntomas inespecíficos, lo que puede hacer que se detecten en fases ya avanzadas.

En los países de ingresos altos, donde los niños suelen estar sometidos a una estrecha vigilancia tanto médica como parental, las posibilidades de una detección precoz son mucho más elevadas. En estas naciones 80 por ciento de los infantes son tratados y curados.

En Europa, más de 15 mil niños y adolescentes son diagnosticados con cáncer cada año, de los cuales tres mil mueren a causa de la enfermedad.

Sin embargo, en las naciones con ingresos medios y bajos la tasa de supervivencia es de 20 por ciento, lo que significa que los niños son cuatro veces más propensos a morir por esta enfermedad.

Esta situación se debe a que no es detectado a tiempo; hay dificultades para acceder a la atención sanitaria; los altos costos obligan a abandonar los tratamientos; los encargados de salud no cuentan con la especialización necesaria; la toxicidad de los tratamientos y las mayores tasas de reincidencia.

La mayoría de los cánceres infantiles se pueden curar con medicamentos genéricos y con tratamientos de otros tipos, como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia, por lo que se requieren de esfuerzos mundiales para combatir este flagelo, en especial en las naciones en desarrollo.

El 8 de octubre pasado, la OMS anunció la iniciativa WHO Global Initiative for Childhood Cancer, que busca aumentar 60 por ciento las posibilidades de sobrevivencia de los niños con cáncer para 2030; así como aumentar la capacidad global y local para mejorar prácticas y cuidados.

Mediante esta iniciativa, la OMS apoyará a los gobiernos para evaluar sus actuales capacidades en el diagnóstico y tratamiento del cáncer, además de que se buscará que el combate a la enfermedad sea integrado a las estrategias nacionales y esquemas de seguridad social.

De acuerdo con especialistas, en la lucha contra el cáncer infantil es necesario contar con sistemas de datos oncológicos a fin de tener una idea general sobre la incidencia de la enfermedad en distintas partes del mundo, sin embargo, no todos los países de ingresos bajos y medios cuentan con estos registros.

Otro reto para las autoridades sanitarias es el tratamiento y atención complementaria que requieren los sobrevivientes de cáncer infantil, debido a las secuelas de largo plazo que podrían enfrentar los menores.

 

 

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El cáncer testicular es cada vez más frecuente en los hombres jóvenes

El cáncer testicular ocurre con la mayor frecuencia en los hombres jóvenes, y deben conocer las señales de la enfermedad, enfatiza un urólogo.

El cáncer testicular es relativamente raro (este año en Estados Unidos se diagnosticarán unos 9.000 casos nuevos), pero es el cáncer más comúnmente diagnosticado en los varones de 15 a 40 años.

Es una enfermedad muy tratable, sobre todo cuando se diagnostica temprano, según un especialista en el cáncer testicular, el Dr. Aditya Bagrodia, profesor asistente de urología en el Centro Médico del Suroeste de la Universidad de Texas, en Dallas.

"La vergüenza sobre los síntomas e incluso la confusión con enfermedades de transmisión sexual pueden evitar que algunos hombres jóvenes busquen ayuda médica cuando la enfermedad está en su etapa más temprana y más curable", señaló Bagrodia en un comunicado de prensa del centro médico, informó HealthDay News.

Las señales de cáncer testicular incluyen una hinchazón indolora o una masa más o menos del tamaño de un guisante o de una canica en un testículo, una sensación de pesadez en el escroto, un dolor leve en la ingle o el escroto, y sensibilidad o crecimiento del pecho.

Sólo alrededor de un 10 por ciento de los pacientes tienen dolor en los testículos. Si el cáncer se propaga a otras partes del cuerpo, los pacientes pueden desarrollar dolor de espalda, inflamación de los ganglios linfáticos del cuello, dificultades para respirar, dolor en el pecho o tos.

Los hombres que tienen un riesgo alto de cáncer testicular deben realizar un autoexamen mensual. Los factores incluyen a los antecedentes familiares de cáncer testicular, antecedentes personales de cáncer testicular, un testículo no descendido al nacer, y la esterilidad, explicó Bagrodia.

"El diagnóstico a una edad temprana puede significar la diferencia entre una sencilla cura quirúrgica y tener potencialmente que someterse a quimioterapia, radiación y cirugías múltiples", añadió.

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Suman esfuerzos AGEO y Grupo RETO para concientizar sobre el cáncer de mama

Con obra de teatro sensibilizan a la ciudadanía sobre esta afección

Como parte de las acciones que permitan la detección oportuna del cáncer de mama, el Gobierno de Oaxaca a través del Archivo General del Estado (AGEO) en colaboración con la asociación civil RETO presentaran el viernes 25 de enero la obra de teatro titulada “Como si fuera el último día”, que busca sensibilizar a la ciudadanía sobre esta enfermedad que afecta anualmente a 1 millón 38 mil mujeres.

En el marco del Día Naranja, el AGEO se suma a la importante tarea de dar a conocer información relacionada con esta enfermedad y la necesidad de implementar acciones para su detección oportuna.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran aproximadamente 458 mil decesos por cáncer de mama, enfermedad de mayor incidencia entre la población femenina; por eso mediante el uso de artes escénicas relacionadas con la actuación como el teatro, el AGEO y el Grupo RETO promueven la concientización sobre esta afección y las acciones preventivas para detectarla.

La puesta en escena estará a cargo del grupo de teatro RETO, asociación civil con 35 años de experiencia, que buscan crear conciencia de autoexploración para la detección oportuna de cáncer de mama y así lograr la recuperación integral de las pacientes.

En la obra “Como si fuera el último día” cada una de las protagonistas inspirará a las y los asistentes a luchar contra este padecimiento, al compartir testimonios que dan fe de las adversidades que pasaron para superar esta enfermedad.

Las personas podrán disfrutar la puesta en escena “Como si fuera el último día” el viernes 25 de enero, a las 11:00 horas, en el Auditorio del Archivo Histórico del AGEO. La entrada es libre por la calle Ignacio Pérez esquina 21 de Marzo, a un costado del Bosque del Deporte, Parque “Las Canteras”, Santa María Ixcotel, Santa Lucía del Camino, Oaxaca.

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Más de 300.000 mujeres murieron de cáncer cervical en 2018

Casi todos los casos están relacionados con el virus del papiloma humano, la infección más común del tracto reproductivo.

Aproximadamente 311.000 mujeres en todo el mundo murieron de cáncer cervical durante 2018, y más del 85 por ciento de estas muertes se dieron en países de ingresos bajos y medios, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El cáncer cervical es, con mucha diferencia, la enfermedad más común relacionada con el virus del papiloma humano (VPH). Casi todos los casos de este tipo de tumor pueden atribuirse a una infección por el VPH, la infección viral más común del tracto reproductivo. La infección con ciertos tipos de VPH causa además una gran proporción de cánceres de ano, vulva, vagina, pene y orofaringe, que se pueden prevenir con estrategias de prevención primaria similares a las del cáncer cervical.

El VPH se transmite sexualmente, pero no se requiere sexo con penetración para la transmisión: el contacto genital piel con piel también es un modo de transmisión. Aunque la mayoría de las infecciones por VPH se resuelven por sí mismas y la mayoría de las lesiones precancerosas se resuelven espontáneamente, existe un riesgo de que la infección se convierta en crónica y dichas lesiones precancerosas progresen a cáncer cervical invasivo.

El cáncer cervical tarda entre 15 y 20 años en desarrollarse en mujeres con sistemas inmunitarios normales. Solo pueden pasar de 5 a 10 años en mujeres con sistemas inmunitarios debilitados, como aquellas con infecciones por VIH no tratadas.

En todo el mundo, el cáncer cervicouterino es el cáncer más frecuente en mujeres, con un estimado de 570.000 casos nuevos en 2018, que representan el 7,5 por ciento de todas las muertes por cáncer en mujeres. La tasa de mortalidad por cáncer de cuello uterino a nivel mundial se sitúa en 6,9 por cada 100.000 habitantes en el último año.

En los países desarrollados, existen programas que permiten que las niñas se vacunen contra el VPH y que las mujeres se realicen pruebas de detección regularmente. El cribado permite identificar lesiones precancerosas en etapas en las que se pueden tratar fácilmente. El tratamiento temprano previene hasta el 80 por ciento de los cánceres cervicales en estos países. En los países en desarrollo, el acceso a estas medidas preventivas, sin embargo, es "limitado", advierte la OMS. El cáncer cervicouterino a menudo no se identifica hasta que ha avanzado más y se desarrollan los síntomas. Además, el acceso al tratamiento de dicha enfermedad en etapa tardía (por ejemplo, cirugía de cáncer, radioterapia y quimioterapia) puede ser "muy limitado", lo que resulta en una mayor tasa de muerte por cáncer cervical en estos países.

Recomendaciones de la OMS

La OMS recomienda un enfoque integral para la prevención y el control de este tipo de cáncer. El conjunto de acciones recomendado incluye intervenciones a lo largo del curso de la vida. "Debe ser multidisciplinar, incluyendo componentes de educación comunitaria, movilización social, vacunación, detección, tratamiento y cuidados paliativos", detallan.

En niñas de 9 a 14 años, recomiendan la vacunación contra el VPH. En todo el espectro de niños y adolescentes, aconsejan dar información sanitaria y advertencias sobre el consumo de tabaco, realizar una educación sexual adaptada a la edad y cultura, promover el uso de preservativos, o la circuncisión en el caso de los niños.

La prevención primaria comienza con la vacunación contra el VPH de niñas de 9 a 14 años, antes de que se vuelvan sexualmente activas. Otras intervenciones preventivas recomendadas para niños y niñas, según corresponda, son la educación sobre prácticas sexuales seguras, la promoción y provisión de preservativos, advertencias sobre el uso del tabaco, que a menudo comienza durante la adolescencia y que es un factor de riesgo importante para el cáncer cervical y otros tipos de cáncer; y la circuncisión masculina.

Por su parte, señalan que en las mujeres que son sexualmente activas deben ser examinadas para detectar células cervicales anormales y lesiones precancerosas a partir de los 30 años de edad. Si es necesario el tratamiento de alguna displasia para extirpar células o lesiones anormales, se recomienda la crioterapia (la destrucción del tejido anormal en el cuello uterino mediante la congelación). En el caso de que haya signos de cáncer cervical, las opciones de tratamiento para el cáncer invasivo incluyen cirugía, radioterapia y quimioterapia.

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