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Factores de crecimiento para el síndrome mielodisplásico

Los factores de crecimiento hematopoyético son sustancias semejantes a las hormonas que estimulan a la médula ósea para que produzca células sanguíneas. El organismo produce naturalmente estas sustancias, aunque los científicos han encontrado un método para producirlos fuera del organismo en grandes cantidades. Esto les permite a los pacientes recibir estos factores en dosis mayores que las que podría producir su propio cuerpo.

Las disminuciones de los niveles de células sanguíneas causa la mayoría de los síntomas en las personas con síndromes mielodisplásicos, y el uso de factores de crecimiento puede ayudar a que los recuentos sanguíneos sean más normales. Los factores de crecimiento factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF, Neupogen®, o filgrastim) y factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos (GM-CSF, Leukine® o sargramostim) pueden mejorar la producción de células sanguíneas. Estos factores pueden beneficiar a algunos pacientes con síndromes mielodisplásicos cuyo problema principal es la disminución de los glóbulos blancos y que presentan infecciones frecuentes. El pegfilgrastim (Neulasta®) es una forma de G-CSF de acción prolongada que funciona de la misma manera, pero que se puede administrar con menos frecuencia.

La eritropoyetina (Epo® o Procrit®), un factor de crecimiento que promueve la producción de glóbulos rojos, puede ayudar a evitar las transfusiones de glóbulos rojos en algunos pacientes. Para algunos pacientes, administrar eritropoyetina y G-CSF mejora la respuesta de la eritropoyetina. La darbepoyetina alfa (Aranesp®) es una forma de acción prolongada de eritropoyetina que funciona de la misma manera, pero que fue diseñada para ser administrada con menos frecuencia.

Un medicamento llamado oprelvekin (Neumega®, interleukin-11 o IL-11) puede ser usado para estimular la producción de plaquetas después de la quimioterapia. También puede ser usado contra algunas otras enfermedades. Este medicamento puede ayudar por un tiempo a aumentar los recuentos de plaquetas de algunos pacientes con síndrome mielodisplásico, aunque luego los recuentos vuelven a bajar. Para la mayoría de los pacientes con síndrome mielodisplásico, este medicamento no es muy útil.

Actualmente hay más estudios en progreso para encontrar la mejor manera de predecir qué pacientes se beneficiarían de los factores de crecimiento y determinar la mejor combinación de factores de crecimiento entre sí y con otros tratamientos como quimioterapia u hormonas. Los factores de crecimiento en general se administran por inyección subcutánea (por debajo de la piel). Las inyecciones subcutáneas las puede aplicar el profesional de la salud que atiende su caso o usted o sus familiares pueden aprender a hacerlo.

Los andrógenos u hormonas masculinas, pueden estimular la producción de células sanguíneas que haya disminuido a causa de ciertas enfermedades. Los andrógenos pueden ayudar a algunas personas con síndrome mielodisplásico, pero la mayoría no obtiene mejoría. Si las opciones disponibles después del tratamiento no son apropiadas para el paciente, algunos médicos recomiendan intentar los andrógenos. Sin embargo, estas hormonas pueden tener efectos secundarios como problemas del hígado o calambres musculares. En las mujeres, los andrógenos pueden causar características masculinas, como aumento del vello facial y corporal y aumento de deseo sexual.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/sindromesmielodisplasicos/guiadetallada/sindromes-mielodisplasicos-treating-growth-factors

Fecha de actualización: 24/Octubre/2013

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Factores de crecimiento para el síndrome mielodisplásico

Los factores de crecimiento hematopoyético son sustancias semejantes a las hormonas que estimulan a la médula ósea para que produzca células sanguíneas. El organismo produce naturalmente estas sustancias, aunque los científicos han encontrado un método para producirlos fuera del organismo en grandes cantidades. Esto les permite a los pacientes recibir estos factores en dosis mayores que las que podría producir su propio cuerpo.

Las disminuciones de los niveles de células sanguíneas causa la mayoría de los síntomas en las personas con síndromes mielodisplásicos, y el uso de factores de crecimiento puede ayudar a que los recuentos sanguíneos sean más normales. Los factores de crecimiento factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF, Neupogen®, o filgrastim) y factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos (GM-CSF, Leukine® o sargramostim) pueden mejorar la producción de células sanguíneas. Estos factores pueden beneficiar a algunos pacientes con síndromes mielodisplásicos cuyo problema principal es la disminución de los glóbulos blancos y que presentan infecciones frecuentes. El pegfilgrastim (Neulasta®) es una forma de G-CSF de acción prolongada que funciona de la misma manera, pero que se puede administrar con menos frecuencia.

La eritropoyetina (Epo® o Procrit®), un factor de crecimiento que promueve la producción de glóbulos rojos, puede ayudar a evitar las transfusiones de glóbulos rojos en algunos pacientes. Para algunos pacientes, administrar eritropoyetina y G-CSF mejora la respuesta de la eritropoyetina. La darbepoyetina alfa (Aranesp®) es una forma de acción prolongada de eritropoyetina que funciona de la misma manera, pero que fue diseñada para ser administrada con menos frecuencia.

Un medicamento llamado oprelvekin (Neumega®, interleukin-11 o IL-11) puede ser usado para estimular la producción de plaquetas después de la quimioterapia. También puede ser usado contra algunas otras enfermedades. Este medicamento puede ayudar por un tiempo a aumentar los recuentos de plaquetas de algunos pacientes con síndrome mielodisplásico, aunque luego los recuentos vuelven a bajar. Para la mayoría de los pacientes con síndrome mielodisplásico, este medicamento no es muy útil.

Actualmente hay más estudios en progreso para encontrar la mejor manera de predecir qué pacientes se beneficiarían de los factores de crecimiento y determinar la mejor combinación de factores de crecimiento entre sí y con otros tratamientos como quimioterapia u hormonas. Los factores de crecimiento en general se administran por inyección subcutánea (por debajo de la piel). Las inyecciones subcutáneas las puede aplicar el profesional de la salud que atiende su caso o usted o sus familiares pueden aprender a hacerlo.

Los andrógenos u hormonas masculinas, pueden estimular la producción de células sanguíneas que haya disminuido a causa de ciertas enfermedades. Los andrógenos pueden ayudar a algunas personas con síndrome mielodisplásico, pero la mayoría no obtiene mejoría. Si las opciones disponibles después del tratamiento no son apropiadas para el paciente, algunos médicos recomiendan intentar los andrógenos. Sin embargo, estas hormonas pueden tener efectos secundarios como problemas del hígado o calambres musculares. En las mujeres, los andrógenos pueden causar características masculinas, como aumento del vello facial y corporal y aumento de deseo sexual.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/sindromesmielodisplasicos/guiadetallada/sindromes-mielodisplasicos-treating-growth-factors

Fecha de actualización: 24/Octubre/2013

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