A continuación se describen los "tratamientos comúnmente utilizados o estándar" que conforman el grupo de tratamientos adecuados para el paciente con linfoma no Hodgkin, mismos que dependerán si éste es indolente o agresivo. Destacamos ante todo la importancia de seguir las recomendaciones del médico acerca de los beneficios y características de cada uno de estos tratamientos, pudiendo variar el orden de éstos según sea el caso del paciente, entre los cuales se encuentran los siguientes:
Observar y esperar
Para algunos pacientes con linfoma no Hodgkin indolente, se recomienda una estrategia de observar y esperar. Con esta recomendación los pacientes no reciben un tratamiento como la radioterapia, la quimioterapia, o la inmunoterapia. Su salud es monitoreada muy estrechamente con visitas regulares y pruebas de sangre, para observar si existe algún cambio. A los pacientes se les debe alentar a llamar al equipo médico en cualquier momento, si ellos consideran que existen algunos cambios en su salud, particularmente si experimentan cualquiera de los siguientes "síntomas B":
- Fiebre (temperatura corporal mayor de 38°C)
- Sudoración nocturna
- Pérdida de peso inexplicable (10% o más del peso corporal durante 6 meses).
La razón de esperar es que el linfoma indolente es de lento crecimiento y no existe una certidumbre sobre la forma en que se comportará y si es que progresará o no. Por ésta razón, el tratamiento inmediato en ocasiones no es necesario, sin embargo, si se requiere se iniciará la terapia. El seguimiento para este tipo de paciente es principalmente de tipo ambulatorio, es decir que no necesita quedarse hospitalizado. Lo mejor que un paciente puede hacer es ayudar a cuidarse asimismo y realizarse chequeos médicos, para que se pueda monitorear estrechamente el linfoma. Cuando sea el tiempo adecuado, los pacientes recibirán el tratamiento más efectivo para éste.
Es necesario que el paciente sepa que el promedio de tiempo en que su enfermedad puede progresar, o sea, que aumente el ganglio de tamaño o los territorios afectados, puede ser de aproximadamente de dos años y medio; sin embargo hay casos en que antes o después de este periodo se requiera de un tratamiento. Esto lo va a medir la propia biología del linfoma.
Radioterapia
La técnica de radiación utiliza rayos X de alta energía para destruir las células cancerosas y reducir los tumores individuales. Con frecuencia, los linfomas en etapas tempranas (etapa I y II) pueden tratarse solamente con radiación cuando presentan tamaños voluminosos mayores de 5 cm.
La radiación es una forma de tratamiento comúnmente utilizada como complemento coadyuvante de la quimioterapia cuando hay tumores mayores de 7 a 10 cm de tamaño en su eje mayor. El tratamiento consiste en administrar radiaciones al órgano afectado o región ganglionar afectada, lo que impide la multiplicación y crecimiento de las células tumorales, logrando su destrucción. No obstante, también dañan a las células normales, produciendo efectos no deseados.
Previo al inicio del tratamiento, el especialista en radioterapia realiza lo que se conoce como simulación, lo cual sirve para "planear" de qué forma deberá administrarse la radioterapia en el paciente. Lo anterior, con la intención de que sea lo más eficaz y produzca el menor daño posible en los tejidos que se encuentran alrededor del mismo.
Existen dos tipos de tratamiento con base en radioterapia:
La radiación externa se aplica a través de una máquina fuera del cuerpo, misma que envía la radiación a la zona donde se encuentra el cáncer.
La radiación interna se utiliza principalmente en tumores de cabeza, cuello, cérvix, útero, próstata y piel, no en casos de linfoma no Hodgkin. Este tipo de tratamiento, que se aplica en varias sesiones de poca duración, sin necesidad de internarse en el hospital, puede administrarse insertando material radiactivo en forma de aguja, horquilla, semilla, etc., cerca o dentro mismo del tumor, mediante una sencilla intervención quirúrgica durante un período limitado de tiempo (braquiterapia).
Cabe señalar que este tratamiento sólo se emplea como adyuvante y rara vez como tratamiento inicial.
Actualmente existen otras formas de radiación interna dirigida a través de un anticuerpo monoclonal (como se explica a continuación) junto con una partícula radiactiva que lleva “una carga” de radiación de tipo beta. Este producto aun no está en México pero pronto lo estará y será una herramienta más para el tratamiento de linfomas no Hodgkin.
Quimioterapia
La quimioterapia significa “tratamiento con fármacos”. En este caso los fármacos utilizados se conocen como “citotóxicos” (cito, célula y tóxico, venenoso) ya que dañan las células cancerosas, de manera que actúan interrumpiendo el ciclo vital de las células del linfoma, impidiendo la formación de nuevas células. El linfoma puede ser uno de los cánceres más sensibles a la quimioterapia.
Frecuentemente, el tratamiento de linfoma implica el uso de diferentes fármacos en combinación. Cada uno actúa sobre una fase diferente del ciclo vital de las células del linfoma y siempre son más eficaces cuando se administran juntos.
También existe la quimioterapia intravenosa, en la que se administra el fármaco por medio de una cánula de plástico blando (o tubito) que se conecta con una de las venas a través de una aguja, casi siempre en la parte inferior del brazo o dorso de la mano. El fármaco se introduce en una bolsa de líquido, mismo que fluye gota a gota por un tubo de plástico y gradualmente va introduciéndose en la vena.
En ocasiones puede producir picazón en el brazo, si esto ocurre hay que informar al médico o la enfermera.
Este método utiliza medicamentos para obstaculizar la propagación de células cancerosas, a través de su eliminación o evitando que se multipliquen.
Si la quimioterapia se suministra de forma oral o inyectada por medio de una aguja en una vena o músculo, se le denomina sistémica, puesto que el medicamento se introduce en el torrente sanguíneo, camina por el cuerpo y elimina las células cancerosas que encuentra a su paso.
Cuando el medicamento se aplica directo a la columna vertebral, en un órgano o cavidad corporal como el abdomen, éste ataca principalmente las células cancerosas que se localizan en las áreas determinadas. A éste tipo de quimioterapia se le llama regional.
Anticuerpo Monoclonales
Los regímenes para el tratamiento con quimioterapia son:
- Terapia de anticuerpos monoclonales y quimioterapias
- Terapia de anticuerpos Monoclonales
Los anticuerpos monoclonales son un tipo de inmunoterapia, un tratamiento que alienta al cuerpo a combatir o atacar el linfoma.
Diagnóstico

