Es posible que los tumores óseos benignos no requieran tratamiento, pero deben ser examinados periódicamente para verificar si crecen o se encogen, y es posible que sea necesario realizar la extirpación quirúrgica.

El tratamiento dependerá del tipo, tamaño, sitio y estadio o etapa del Cáncer entre otros factores como la edad del paciente, el avance de la enfermedad. El objetivo del tratamiento de los tumores óseos es extirpar el tumor e impedir que se dañe el hueso afectado.

El tratamiento puede consistir en:

  • Cirugía para extraer el tumor y el hueso dañado.
  • Injerto de hueso - procedimiento quirúrgico que consiste en trasplantar a la zona afectada hueso sano de otra parte del cuerpo del mismo paciente.
  • Reconstrucción del hueso.
  • En los casos graves puede ser necesaria la amputación.
  • Fisioterapia para recobrar la fuerza y la movilidad del área afectada.
  • Radioterapia.
  • Quimioterapia.