La información sobre el tratamiento que aparece en este documento no representa una política oficial de la ni pretende ser un consejo médico que sustituya la experiencia y el juicio del equipo de profesionales que atiende su cáncer. El objetivo es ayudarle, a usted y a su familia, a tomar decisiones basadas en la información, en conjunto con su médico.
Puede que su médico tenga razones para sugerir un plan de tratamiento distinto a las opciones de tratamiento general. No dude en plantear sus preguntas y dudas sobre sus opciones de tratamiento.
Las opciones de tratamiento para el cáncer del cuello uterino dependen principalmente de la etapa del cáncer. Una vez el cáncer haya sido clasificado por etapas, el médico le indicará las opciones que usted tiene. Si hay algo que no entiende, pida que se lo expliquen. Otros factores aparte de la etapa, como su edad, estado de salud general y sus propias preferencias, pudiesen tener un impacto en su decisión.
Los tres tipos principales de tratamiento contra el cáncer de cuello uterino son la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Algunas veces el mejor plan de tratamiento incluye dos de estos métodos o más. Si no es posible lograr una curación, la meta podría ser extirpar o destruir la mayor parte posible del cáncer para evitar que el tumor crezca o se propague.
Cirugía
Existen varios tipos de cirugía contra el cáncer del cuello uterino. En algunas se hace la extirpación del útero (histerectomía), mientras que en otros no. Si el cáncer se ha propagado fuera del útero, puede que sea necesario extirpar otros órganos, tales como el colon o el recto. La lista que aparece a continuación abarca los tipos de cirugía más comunes contra el cáncer del cuello uterino:
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Criocirugía: como se indicó anteriormente, este método se utiliza para tratar el cáncer pre-invasor del cuello uterino, pero no para el cáncer invasor. Las células cancerosas se destruyen mediante la congelación.
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Cirugía por láser: se emplea un rayo láser para quemar las células o para extraer una muestra pequeña de tejido para estudiarlo. La cirugía por láser se usa sólo como tratamiento contra el cáncer pre-invasor del cuello uterino.
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Conización: se extrae del cuello uterino un pedazo de tejido en forma de cono. Es muy raro que se utilice el tratamiento por biopsia cónica exclusivamente, excepto cuando la mujer tiene un cáncer en su etapa inicial y/o quiere tener hijos.
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Histerectomía simple: se extirpa el útero, pero no los tejidos contiguos al útero. En este procedimiento no se extirpa la vagina ni los ganglios linfáticos. El útero se extirpa a través de una incisión en la parte delantera del abdomen o a través de la vagina. Después de esta operación, una mujer no puede quedar embarazada.
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Histerectomía radical y disección de los ganglios linfáticos de la pelvis: en este procedimiento, se extirpa el útero, así como los tejidos contiguos al útero, la parte superior de la vagina y los ganglios linfáticos de la pelvis. Esta cirugía también se puede hacer a través de una incisión en la parte delantera del abdomen o a través de la vagina. Después de esta operación, una mujer no puede quedar embarazada.
No obstante, la mujer puede seguir sintiendo placer sexual después de este procedimiento, ya que no necesita un útero para lograr el orgasmo. Algunas mujeres, sin embargo, se sienten menos femeninas después esta operación. Se pudieran ver a sí mismas vacías. Sin embargo, cuando el cáncer ha causado dolor o sangrado, la histerectomía podría en realidad mejorar la vida sexual de una mujer al eliminar estos síntomas. -
Exenteración pélvica: además de extirpar todos los órganos y tejidos mencionados anteriormente, en esta operación también pueden extirparse la vejiga, la vagina, el recto y parte del colon. Esta operación se utiliza cuando el cáncer ha regresado luego de un tratamiento inicial.
Si se extirpa la vejiga, será necesario crear una vía para almacenar y eliminar la orina. Una porción pequeña de intestino pudiese usarse para hacer una nueva vejiga. Se puede eliminar la orina mediante la colocación de un pequeño tubo (catéter) en una pequeña abertura llamada una urostomía o a través de una bolsa plástica pequeña colocada en la parte delantera del estómago.
Si se extirpa el recto y parte del colon, se necesita crear una vía nueva para eliminar el desecho sólido. Esto se hace con una colostomía, una pequeña abertura en el abdomen a través del cual se pueden eliminar las heces fecales, o el cirujano pudiese reconectar el colon para que no haya necesidad de colocar bolsas fuera del cuerpo. Si se extirpa la vagina, se puede crear una nueva con piel u otro tejido.
La recuperación de esta cirugía puede tomar mucho tiempo (6 meses o más). No obstante, las mujeres que han tenido esta cirugía pueden tener vidas felices y productivas. Con práctica y determinación, también pueden experimentar deseo sexual, placer y orgasmos.
Pídale a su médico que le explique los detalles de la cirugía que le recomienda. A usted le interesará saber cuánto tiempo va a estar en el hospital, cuánto tiempo necesitará para recuperarse y qué efectos secundarios podría esperar que se le presenten.
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento que usa rayos de alta energía (como los rayos X) para eliminar o encoger las células del cáncer. La radiación puede provenir de fuera del cuerpo (radiación externa) o de materiales radiactivos colocados directamente en el tumor (radiación interna o implante).
La radiación puede causar efectos secundarios. La mayoría de éstos desaparecen después de un corto período de tiempo. La piel en el área tratada puede parecer como quemada por el sol, y más tarde bronceada. La piel vuelve a la normalidad en un plazo de entre 6 y 12 meses. También pudiera presentar cansancio, malestar estomacal o excremento líquido. El tratamiento en el área de la pelvis puede hacer que la vagina se vuelva más angosta, debido a la formación de tejido cicatricial. Esto puede producir dolor durante las relaciones sexuales. También puede presentarse una menopausia prematura y problemas para orinar. Las fracturas son otro efecto secundario de la radiación administrada a la pelvis. La mayoría de éstas son fracturas de la cadera. El riesgo aumentado se observa entre dos a cuatro años después del tratamiento. Su médico puede sugerir una prueba de la densidad ósea.
Asegúrese de hablar con su doctor o enfermera sobre cualquier efecto secundario. Hay medicamentos y otros métodos que a menudo pueden ayudar.
Si fuma, deje el hábito, pues el fumar aumenta los efectos secundarios de la radiación.
Quimioterapia
La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células del cáncer. Usualmente los medicamentos se administran por vía intravenosa u oral. Una vez que los medicamentos entran en el torrente sanguíneo, llegan a todo el cuerpo. A veces, se administran varios medicamentos al mismo tiempo.
La quimioterapia puede ocasionar efectos secundarios. Estos efectos secundarios dependerán del tipo de medicamento administrado, la cantidad administrada y la duración del tratamiento. Los efectos secundarios podrían incluir los siguientes:
- Malestar estomacal y vómitos (existen medicamentos que administrados simultáneamente con la quimioterapia pueden prevenir o reducir las náuseas y los vómitos).
- Pérdida del apetito.
- Caída temporal del cabello.
- Llagas en la boca.
- Aumento de la probabilidad de infecciones (debido a los bajos niveles de glóbulos blancos).
- Sangrado o hematomas después de pequeñas cortaduras o lesiones menores (por la disminución de las plaquetas).
- Dificultad para respirar (por la disminución de los niveles de glóbulos rojos).
- Cansancio.
La mayoría de los efectos secundarios de la quimioterapia (excepto la menopausia y la infertilidad) desaparece una vez que se termina el tratamiento. Cualquier persona que tenga problemas con los efectos secundarios debe hablar con su médico o enfermera, ya que siempre hay maneras de disminuirlos.
Efectos del Tratamiento
Casi cualquier tratamiento del cáncer puede causar efectos secundarios. Algunos pueden durar de algunas semanas a varios meses, aunque otros pueden ser permanentes. No dude en hablar con el equipo de atención del cáncer sobre cualquier síntoma o efecto secundario que le cause molestia para que le puedan ayudar a tratarlo.
El cansancio es un síntoma muy común en las personas que están recibiendo tratamiento contra el cáncer. Éste a menudo no es un tipo de cansancio ordinario, sino un agotamiento que no se alivia con el descanso. Para algunas personas, este cansancio dura mucho tiempo después del tratamiento, y puede causar que no sientan deseos de estar activas físicamente. Sin embargo, el ejercicio puede en realidad ayudar a reducir el cansancio.
Si usted está enfermo y necesita permanecer en cama durante el tratamiento, es normal esperar que la fuerza de sus músculos, su estado físico y su resistencia se deterioren un poco. La terapia física puede ayudarle a mantenerse fuerte y mantener el movimiento normal de sus músculos, lo que puede ayudar a combatir el cansancio y la depresión que algunas veces surge con la sensación de estar tan cansado.
Después de completar el tratamiento es muy importante acudir a todas las citas de seguimiento. Durante estas visitas, sus médicos preguntarán si tiene síntomas, harán exámenes físicos y requerirán que se realicen análisis de sangre o estudios por imágenes, tal como TAC (tomografía computada) o radiografías. La atención de seguimiento es necesaria para determinar si hay recurrencia o propagación del cáncer, así como posibles efectos secundarios de ciertos tratamientos.
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