BIOPSIA POR INCISION Y BIOPSIA POR ESCISION.

La biopsia por incisión sólo extrae una parte del tumor. La extirpación total del tumor se llama biopsia por escisión. Con esta biopsia, sólo se debe extraer un borde estrecho de piel normal.

BIOPSIA POR PUNCION.

En una biopsia por punción se extrae una muestra pequeña de piel. Para este tipo de biopsia, el médico utiliza un instrumento que parece un cortador redondo muy pequeño. Una vez anestesiada la piel con anestesia local, el médico hace girar el instrumento sobre la superficie de la piel hasta atravesar todas las capas.

BIOPSIA POR RASPADO.

Después de anestesiar el área con un anestésico local, el médico "raspa" las capas superiores de la piel (la epidermis y parte de la dermis) con una hoja de bisturí. La biopsia por raspado resulta útil para diagnosticar muchos tipos de enfermedades de la piel y para tratar los lunares benignos (no cancerosos). Sin embargo, si se sospecha la presencia de un melanoma invasivo, la muestra tomada mediante la biopsia por raspado puede que no sea lo suficientemente profunda como para medir con precisión el grosor o profundidad de la invasión.

ANALISIS DE SANGRE.

No existen análisis de sangre específicos para detectar el melanoma, pero en ocasiones puede ser útil una prueba de la LDH ( deshidrogenasa láctica) sanguínea. La LDH es una enzima de la sangre que puede ser más alta de lo normal cuando hay muchas células cancerosas o cuando el cáncer ha dañado el hígado. Pocas veces estos niveles están elevados al momento del diagnóstico inicial.