• Lávese las manos con frecuencia durante el día, especialmente antes de comer y después de ir al baño.
  • Manténgase alejado de personas que padezcan enfermedades contagiosas tales como resfriados, influenza, sarampión o varicela.
  • Evite estar en lugares donde hay mucha gente.
  • No se acerque a niños que han sido vacunados recientemente contra polio, sarampión, paperas y rubéola (sarampión alemán).
  • Limpie suavemente, pero en su totalidad, el área rectal después de cada evacuación. Consulte a su médico en caso de notar irritación en esa zona o si aparecen hemorroides. También consulte a su médico antes de usar enemas o supositorios.
  • No corte ni rasgue la cutícula de sus uñas.
  • Tenga cuidado de no cortarse o pincharse al usar tijeras, agujas o cuchillos.
  • Use una máquina de afeitar eléctrica en lugar de una navaja, para prevenir cortadas en la piel.
  • Use un cepillo de dientes extra suave para no lastimar sus encías.
  • No apriete ni rasque los barros en la piel.
  • Báñese con agua tibia (no caliente) en la bañera (tina), en la ducha (regadera) o con una esponja todos los días. Seque su piel suavemente, sin frotar.
  • Use loción o aceite para suavizar y sanar su piel si se torna seca y agrietada.
  • Limpie inmediatamente las cortaduras y raspaduras con agua tibia, jabón y un antiséptico.
  • Use guantes protectores cuando trabaje en el jardín o para limpiar lo que ensucien los animales y especialmente los niños pequeños.
  • No se vacune contra nada sin antes haber preguntado a su médico si no hay inconveniente.
  • Aun cuando usted sea extremadamente cuidadoso, su organismo puede no estar en condiciones de combatir infecciones cuando baja su recuento de glóbulos blancos. Esté atento a los signos y síntomas que pudieran indicar que tiene una infección y revise su cuerpo con regularidad para detectar estos signos, poniendo especial atención a sus ojos, nariz, boca y a la región genital y rectal.