La pregunta sobre la muerte es la que causa más tensión a las familias. Es buena idea ensayar con otra persona o en su mente cómo va a responder. Existen algunos factores que debe saber antes de decidir cómo responder a esta pregunta. Primeramente, esta pregunta le produce mucho miedo a un niño y tal vez nunca tenga valor para hacerla directamente. Sin embargo, necesita tratarse, ya que puede ser algo por lo que el niño se preocupe. Generalmente, no hay manera de saber con certeza al inicio de la experiencia con el cáncer si una persona morirá. La respuesta a esta pregunta depende de la respuesta del paciente al tratamiento. Incluso en cánceres con malos pronósticos, la respuesta de una persona al tratamiento puede variar. El cáncer es una enfermedad crónica, no necesariamente una enfermedad terminal. Incluso en aquellos cánceres que eventualmente causarán la muerte, las personas pueden vivir muchos años. Para la mayoría de las personas, esto significa que se están enfrentando a la posibilidad de muerte en algún momento futuro. Mientras tanto, la familia debe concentrarse en cómo vivir con cáncer, no cómo morir con él. Para los cánceres metastásicos o que se hayan extendido a otras partes del cuerpo antes del momento del diagnóstico, los padres necesitarán ser directos y darles a los hijos información diferente.

Por lo tanto, si un niño pregunta si su padre o madre va a morir a causa del cáncer, existen diferentes formas de responder. A continuación le presentamos algunos ejemplos de lo que otros padres han dicho:

  • Algunas veces las personas mueren de cáncer. No estoy esperando que eso pase porque el médico me dijo que existen muy buenos tratamientos hoy en día.
  • Los médicos me dijeron que la posibilidad de curarme es muy buena. Voy a creer esto hasta que se pruebe lo contrario. Quiero que tú también lo creas. Te diré si esto cambia.
  • No hay forma de saber ahora lo que va a pasar. Sabré más después que complete los primeros tratamientos.
  • No se sabe mucho sobre el tipo de cáncer que tengo, entonces yo bien podría ser de las personas que se salvan o de las que no. Estoy seguro que voy hacer mi mayor esfuerzo.
  • Mi cáncer es difícil de tratar, pero voy a hacer todo lo posible por mejorarme. Es imposible saber ahora lo que pasará en el futuro. Puedes estar seguro de que seré honesto sobre lo que está pasando. Si no puedes dejar de preocuparte, quiero que me lo digas porque hay cosas que podemos hacer para sentirnos mejor.

Obviamente, lo que las personas le digan a sus hijos depende de cómo ellas entienden su cáncer en particular y su pronóstico. Incluso con un futuro muy incierto, los pacientes seguirán necesitando concentrarse en lo que tienen que hacer para vivir con la enfermedad. Los niños necesitarán hacer lo mismo. Sin importar las palabras que use, su deseo de decir la verdad es una de las cosas más importantes que un padre o madre debe comunicar. Esto no significa que los padres deben decirles a sus hijos todo lo que saben tan pronto como lo sepan. Significa que se debe dar a los niños información verídica, cuando necesitan tenerla, para poder enfrentar con efectividad lo que les está sucediendo. Una buena manera de decir esto es, por ejemplo, -no quiero que te preocupes por el futuro en este momento. Vamos a pensar en lo que está sucediendo ahora. Si eso debe cambiar, te prometo que te lo diré. Siempre trataré de decirte la verdad. Quiero que me hagas cualquier pregunta que tengas y haré lo posible por contestarla-.