La comunicación periódica con el médico es importante para tomar decisiones informadas sobre el cuidado de la salud. Plantéate la posibilidad de preguntarle lo siguiente a tu médico:

  • ¿Qué tipo de cáncer de mama tengo?
  • ¿Qué tamaño tiene el tumor?
  • ¿Cuántos ganglios linfáticos contenían cáncer?
  • ¿Es mi cáncer positivo para el receptor hormonal?
  • ¿Cuál es mi estado HER2?
  • ¿En qué estadio clínico se encuentra mi cáncer de mama?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Dónde puedo averiguar sobre estudios clínicos u otros tratamientos nuevos para el cáncer de mama?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios potenciales de este tratamiento? ¿Corro algún riesgo?
  • ¿Cuáles son los beneficios de este tratamiento?
  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana?
  • ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
  • ¿Cuál es el tiempo esperado de duración para mi plan de tratamiento?
  • ¿Soy candidata a la cirugía de conservación de la mama?
  • ¿Soy candidata para la biopsia de ganglio linfático centinela?
  • ¿Soy candidata a la cirugía de reconstrucción de la mama?
  • ¿Cómo puedo paliar los efectos de los tratamientos?
  • ¿Corro riesgo de linfedema? Y, de ser así, ¿cómo puedo reducir el riesgo?
  • ¿Qué incluirán los cuidados de seguimiento?
  • ¿Cómo determinará si el cáncer vuelve a aparecer?
  • ¿A quién llamo para hacer preguntas o si surgen problemas?
  • ¿Con quién me comunico para resolver las necesidades emocionales y obtener apoyo para mí o mi familia?