Las células cancerosas que se desprenden del primer tumor (llamado el sitio primario) y entran al torrente sanguíneo pueden llegar a casi todos los tejidos del cuerpo. A menudo estas células se establecen en los huesos y comienzan a crecer. Estas metástasis en los huesos pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero se encuentran mayormente en los huesos cercanos al centro del cuerpo, tales como la espina dorsal, las costillas, la pelvis y los huesos cercanos a las caderas y los hombros.

La metástasis en los huesos no es lo mismo que el cáncer que comienza en los huesos (cáncer primario de los huesos). La metástasis en los huesos y el cáncer de los huesos son enfermedades muy diferentes. El cáncer primario de los huesos es mucho menos común que la metástasis en los huesos.

Cuando el cáncer regresa después del tratamiento en una persona que parecía haber superado la enfermedad se conoce como recurrencia. Podría ser que el cáncer regrese en estos lugares:

  • En o cerca del lugar en donde se originó (recurrencia local).

  • En los ganglios linfáticos cercanos o en la región donde los ganglios solían estar (recurrencia regional).

  • En otra parte del cuerpo más alejada (recurrencia distante).

A veces el cáncer se ha propagado ampliamente al detectarse por primera vez y los doctores no pueden identificar en dónde se originó. Esto se conoce como cáncer primario desconocido.

La metástasis en los huesos es una de las causas más frecuentes de dolor en personas con cáncer. También puede causar otros problemas como fracturas y niveles elevados de calcio en la sangre.