Este cáncer (también conocido como cáncer cervical) se origina en el tejido que recubre el cuello uterino. Este cáncer no se forma repentinamente. En sus inicios, algunas células comienzan a convertirse de células normales en células precancerosas y luego en cancerosas. Este proceso de cambio puede tomar varios años, aunque a veces sucede con mayor rapidez. Se usan varios términos, incluyendo displasia, para referirse a estos cambios. Para algunas mujeres, estos cambios pueden desaparecer sin tratamiento alguno. Sin embargo, lo más común es que se requiera tratamiento para impedir que se conviertan en un verdadero cáncer.

Existen dos tipos principales de cáncer del cuello uterino: entre el 85% y el 90% de los casos son carcinoma de células escamosas y entre el 10% y 20% son adenocarcinoma. Si el cáncer tiene características de ambos tipos se conoce como carcinoma mixto.