La próstata es una glándula, tiene el tamaño de una nuez y está ubicada delante del recto y debajo de la vejiga. Contiene células glandulares que producen cierta cantidad del líquido seminal, que es el que protege y nutre a los espermatozoides presentes en el semen. Inmediatamente detrás de la próstata se encuentran las vesículas seminales, que producen el mayor volumen de líquido para el semen. La próstata rodea la primera porción de la uretra, que es el conducto que transporta la orina desde la vejiga y el semen fuera del cuerpo a través del pene.
Las hormonas masculinas estimulan el desarrollo de la glándula prostática en los fetos. A las hormonas masculinas también se les llaman andrógenos. El andrógeno más común es la testosterona. La próstata continúa creciendo conforme el hombre alcanza la edad adulta. En el transcurso de la vida de un hombre, continuará creciendo y se mantendrá igual después de alcanzar el tamaño normal, siempre y cuando se produzcan hormonas masculinas. Si el nivel de hormonas masculinas baja, la glándula prostática no se desarrolla completamente. En los hombres de mayor edad, la parte de la próstata que rodea la uretra a menudo continúa creciendo, una condición llamada hipertrofia prostática benigna o hiperplasia prostática benigna. Esto puede causar problemas al orinar debido a que el crecimiento excesivo puede estrechar la abertura de la uretra.


