La metástasis es el resultado final de un proceso de varios pasos. Uno de los objetivos principales de las investigaciones sobre el cáncer es entender todos estos pasos. Este conocimiento puede resultar en mejores maneras para prevenir que la metástasis ocurra.
Las células normales se mantienen en su lugar por una sustancia llamada matriz extracelular o MEC. La matriz extracelular es algo parecido al cemento que une a los ladrillos para formar las paredes de un edificio. La mayoría de las células normales de nuestro cuerpo (excepto las células de la sangre) tienden a permanecer en su lugar. Sin embargo, las células cancerosas pueden desprenderse de la matriz extracelular y desplazarse. No obstante, el desprendimiento por sí solo no es suficiente. Las células cancerosas tienen que poder traspasar las paredes de los vasos sanguíneos o de los vasos linfáticos para viajar por el cuerpo. Luego tienen que poder crecer en un ambiente distinto al del órgano en el que se originaron. Además, también tienen que poder estimular el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos para poder recibir nutrientes y oxígeno.
Algunas células cancerosas transportan sustancias que causan que se adhieran mejor a las superficies de las células de los distintos órganos. Es probable que los cánceres que tienden a propagarse a los huesos se adhieran mejor a las células de los huesos (células óseas). En otros casos, las células óseas producen alguna sustancia que causa que las células cancerosas crezcan con mayor rapidez. A medida que aprendemos más sobre estos pasos, esperamos descubrir nuevas maneras para tratar o incluso prevenir la metástasis en los huesos.
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