Tipos de Cáncer > Cáncer de Mama > Factores de riesgo I

Factores de riesgo que usted no puede cambiar

Incidencia según el sexo

El simple hecho de ser mujer es el principal riesgo de padecer cáncer de seno. Los hombres pueden padecer cáncer de mama, pero esta enfermedad es aproximadamente 100 veces más común entre las mujeres que en los hombres. Esto probablemente se debe a que los hombres tienen menos de las hormonas femeninas estrógeno y progesterona, lo que puede promover el crecimiento de células cancerosas de mama.

Envejecimiento

El riesgo de padecer cáncer de mama aumenta al envejecer. Aproximadamente uno de ocho cánceres de mama se detecta en mujeres menores de 45 años de edad, mientras que aproximadamente dos de tres cánceres invasivos de la mama se encuentran en mujeres de 55 años o más.

Factores de riesgo genéticos

Se cree que alrededor del 5 al 10 por ciento de los casos de cáncer de mama son hereditarios, o sea que se originan directamente por defectos genéticos (llamados mutaciones) heredados de uno de los padres.

BRCA1 y BRCA2: la causa más común de cáncer de mama hereditario es una mutación hereditaria en los genes BRCA1 y BRCA2. En las células normales, estos genes ayudan a prevenir el cáncer al producir proteínas que evitan el crecimiento anormal de las células. Si usted heredó una copia mutada de uno de estos dos genes de cualquiera de sus padres, usted tiene un alto riesgo de cáncer de mama en el transcurso de su vida. El riesgo puede ser tan alto como 80 por ciento para los miembros de algunas familias con mutaciones BRCA. Estos cánceres tienden a presentarse en mujeres más jóvenes y con más frecuencia afectan a ambas mamas en comparación con cánceres en mujeres que no nacieron con ninguna de estas mutaciones genéticas. Las mujeres con estas mutaciones hereditarias también tienen un riesgo aumentado de padecer otros tipos de cánceres, particularmente cáncer de ovario.

Cambios en otros genes: otras mutaciones genéticas podrían también conducir a cánceres de mama hereditarios. Estas mutaciones genéticas se presentan con mucha menos frecuencia y por lo general no aumentan el riesgo de cáncer de mama tanto como los genes BRCA. Estos cambios no son causas frecuentes de cáncer de mama hereditario.

  • ATM: el gen ATM ayuda normalmente a reparar el ADN dañado. Heredar dos copias anormales de este gen causa la enfermedad ataxia-telangiectasia. Por otro lado, heredar una copia mutada de este gen ha sido asociado con una alta tasa de cáncer de mama en algunas familias.
  • TP53: el gen TP53 provee instrucciones para producir una proteína llamada p53 que ayuda a detener el crecimiento de las células anormales. Las mutaciones hereditarias de este gen causan el síndrome de Li-Fraumeni (que lleva el nombre de los dos investigadores que primero lo describieron). Las personas con este síndrome tienen un riesgo aumentado de padecer cáncer de mama, al igual que otros cánceres, como leucemia, tumores encefálicos y sarcomas (cáncer en los huesos o en el tejido conectivo). Ésta es una causa poco común de cáncer de mama.
  • CHEK2: el síndrome de Li-Fraumeni también puede ser causado por mutaciones hereditarias en el gen CHEK2. Aun cuando no cause este síndrome, puede aumentar el riesgo de cáncer de mama alrededor del doble cuando está mutado.
  • PTEN: el gen PTEN ayuda normalmente a regular el crecimiento celular. Las mutaciones hereditarias en este gen pueden causar el síndrome de Cowden, un trastorno poco común en el cual las personas tienen un riesgo aumentado de padecer tumores malignos y benignos en la mama, así como tumores en el tracto digestivo, la tiroides, el útero y los ovarios. Los defectos en este gen también pueden causar un síndrome diferente llamado síndrome de Bannayan-Riley-Ruvalcaba que no se cree está asociado con el riesgo de cáncer de mama.
  • CDH1: las mutaciones hereditarias en este gen causan cáncer gástrico difuso hereditario, un síndrome en el cual las personas desarrollan un tipo poco común de cáncer de estómago a una edad temprana. Las mujeres con mutaciones en este gen también tienen un riesgo aumentado de padecer cáncer de mama lobulillar invasivo.
  • STK11: los defectos en este gen pueden causar el síndrome Peutz-Jeghers. Las personas con este trastorno desarrollan puntos pigmentados en sus labios y en la boca, pólipos en los tractos urinarios y gastrointestinales, y tienen un mayor riesgo de muchos tipos de cáncer, incluyendo cáncer de mama.

Prueba genética: se pueden hacer pruebas genéticas para identificar mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 (o algunos otros genes vinculados con el riesgo de cáncer de mama). Aunque las pruebas pueden ser útiles en algunas situaciones, se deben considerar cuidadosamente las ventajas y las desventajas.

Antecedentes familiares de cáncer de mama

El riesgo de cáncer de mama es mayor entre las mujeres cuyos familiares directos (consanguíneos) tienen esta enfermedad.

Si un familiar de primer grado (madre, hermana o hija) padece cáncer de mama, el riesgo de la mujer casi se duplica. El riesgo aumenta aproximadamente tres veces, si dos familiares de primer grado padecen la enfermedad.

Se desconoce el riesgo exacto, aunque se sabe que las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama en el padre o un hermano también tienen un riesgo aumentado de padecer esta enfermedad. En total, alrededor del 15 por ciento de las mujeres con cáncer de mama tiene un familiar con esta enfermedad. Esto significa que la mayoría (más de 85 por ciento) de las mujeres que padecen cáncer de mama no tienen antecedentes familiares de esta enfermedad.

Antecedentes personales de cáncer de mama

Una mujer con cáncer en una mama tiene un riesgo de tres a cuatro veces mayor de padecer un nuevo cáncer en la otra mama o en otra parte del mismo seno. Esto es diferente a la recurrencia (regreso) del primer cáncer.

Raza y origen étnico

En general, las mujeres de raza blanca tienen una probabilidad ligeramente mayor de padecer cáncer de mama que las mujeres de raza negra, aunque éstas últimas tienen una mayor probabilidad de morir de este cáncer. Sin embargo, en las mujeres menores de 45 años de edad, el cáncer de mama es más común en las mujeres de raza negra. Las mujeres asiáticas, hispanas e indias americanas tienen un menor riesgo de padecer y morir de cáncer de mama.

Tejido mamario denso

Las mamas están formados por tejido adiposo, tejido fibroso y tejido glandular. Se dice que una mujer tiene mamas densas (en una mastografía) cuando tiene más tejido glandular y fibroso y menos tejido adiposo. Las mujeres con mamas densas tienen un mayor riesgo de cáncer de mama que las mujeres con mamas menos densas. Desafortunadamente, el tejido mamario denso también puede causar que las mastografías sean menos precisas.

Un número de factores puede afectar la densidad de las mamas, tal como la edad, la condición menopáusica, el uso de medicamentos (tal como terapia hormonal en la menopausia), embarazo y genética.

Algunas afecciones benignas de la mama

Las mujeres diagnosticadas con ciertas afecciones benignas podrían tener un riesgo aumentado de cáncer de mama. Algunas de estas afecciones están más asociadas con el riesgo de cáncer de mama que otras. Los doctores a menudo dividen las afecciones benignas de la mama en tres grupos generales, dependiendo de cómo ellas afectan este riesgo.

  • Lesiones no proliferativas: estas afecciones no están asociadas con el sobrecrecimiento del tejido mamario. No parecen afectar el riesgo de cáncer de mama, de hacerlo, es en muy poca extensión. Éstas incluyen:
    • Fibrosis y/o simple quiste (en el pasado a esto se le llamada enfermedad fibroquística o cambios fibroquísticos).
    • Hiperplasia leve.
    • Adenosis (no esclerosante).
    • Ectasia ductal.
    • Tumor filoide (benigno).
    • Un solo papiloma.
    • Necrosis adiposa.
    • Fibrosis periductal.
    • Metaplasia apocrina y escamosa.
    • Calcificaciones relacionadas con epitelial.
    • Mastitis (infección del seno).
    • Otros tumores benignos (lipoma, hamartoma, hemangioma, neurofibroma, adenomioepitelioma).
  • Lesiones proliferativas sin atipia: estas afecciones muestran un crecimiento excesivo de células en los conductos o lobulillos del tejido mamario. Parecen aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de mama en una mujer (de una y media a dos veces respecto al riesgo normal). Éstas incluyen:
    • Hiperplasia ductal usual (sin atipia).
    • Fibroadenoma.
    • Adenosis esclerosante.
    • Varios papilomas (papilomatosis).
    • Cicatriz radial.
  • Lesiones proliferativas con atipia: en estas afecciones, existe un sobrecrecimiento de las células en los conductos o lobulillos del tejido de la mama, y algunas células ya no lucen normales. Estas afecciones tienen un efecto mayor en el riesgo de cáncer de mama, aumentándolo de 3 ½ a 5 veces más que el riesgo normal. Estos tipos de lesiones incluyen:
    • Hiperplasia ductal atípica (atypical ductal hyperplasia, ADH).
    • Hiperplasia lobulillar atípica (atypical lobular hyperplasia, ALH).

Las mujeres con un antecedente familiar de cáncer de mama y con hiperplasia o hiperplasia atípica tienen un riesgo aún mayor de padecer un cáncer de mama.

Carcinoma lobulillar in situ

En el carcinoma lobulillar in situ (LCIS), las células que lucen como células cancerosas están creciendo en los lobulillos de las glándulas productoras de leche de la mama, pero no crecen a través de la pared de los lobulillos. Algunas veces, el carcinoma lobulillar in situ (también llamado neoplasia lobulillar) se agrupa con el carcinoma ductal in situ (DCIS) como un cáncer no invasivo de seno, aunque se diferencia del DCIS en que no parece convertirse en cáncer invasivo si no se trata.

Las mujeres con esta afección tienen un riesgo de siete a once veces mayor de padecer cáncer invasivo en cualquiera de las mamas. Por esta razón, las mujeres con carcinoma lobulillar in situ deben hacerse mastografías y visitar a su médico regularmente.

Períodos menstruales

Las mujeres que han tenido más ciclos menstruales debido a que comenzaron a menstruar temprano (antes de los 12 años) y/o que experimentaron tarde la menopausia (después de los 55 años) tienen un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de mama. Este aumento en el riesgo pudiera deberse a una exposición mayor a las hormonas estrógeno y progesterona durante toda la vida.

Antecedente de radiación al tórax

Las mujeres que siendo niñas o jóvenes recibieron radiación en el área del tórax como tratamiento contra otro tipo de cáncer (como la enfermedad de Hodgkin o el linfoma no Hodgkin) tienen un riesgo significativamente mayor de padecer cáncer de mama. Esto varía con la edad de la paciente al momento de recibir la radiación. Si también se administró la quimioterapia, esto pudo haber detenido por un tiempo la producción de hormonas ováricas, reduciendo el riesgo. El riesgo de padecer un cáncer de mama debido a radiación administrada al tórax es mayor si la radiación se recibió durante la adolescencia, cuando las mamas aún estaban en desarrollo. La radioterapia después de los 40 años no parece aumentar el riesgo de cáncer de mama.

Exposición a dietilestilbestrol

Desde los años 40 a los 60, a algunas mujeres embarazadas se les administraba el medicamento dietilestilbestrol (DES), ya que se pensaba que éste disminuía las probabilidades de perder el bebé. Estas mujeres tienen un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de mama. Las mujeres cuyas madres tomaron dietilestilbestrol durante el embarazo también pudieran tener un riesgo ligeramente mayor de cáncer de mama.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-causas-factores-de-riesgo

Fecha de actualización: 27/Marzo/2013


Califica este contenido
¿Te pareció útil este contenido?

Testimonio

Andrés Medina Ortíz
Tengo 9 años con enfermedades...
Todas las enfermedades me han enseñado algo... pero el cáncer me hizo más humano y más humilde. Leer más

Noticias

Identifican dos proteínas cuya supresión podría curar varios tipos de cáncer, como la leucemia
* El estudio identifica un posible talón de Aquiles en los cánceres provocados por las proteínas quinasas. Se trata de un nódulo señalizador que actúa como una vía de paso común en células y que, al parecer, contribuye a generar células cancerosas tanto en la leucemia como en los tumores sólidos. Leer más

¿Sabías que?

El cáncer se puede prevenir si realizas actividad física de forma habitual.