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María del Carmen Vargas
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Curanderismo y fraude
Curanderismo (o curandismo) se refiere a la promoción de métodos a los que se atribuye la facultad de prevenir, diagnosticar o tratar un cáncer, los cuales se sabe que son ineficaces, o cuya eficacia no ha sido demostrada y que con mayor probabilidad sea falsa. A menudo, estos métodos se basan en teorías de enfermedad y tratamiento que son contrarias a ideas científicas aceptadas, y puede que se usen testimonios de pacientes como evidencia de su eficacia y seguridad y en muchas ocasiones, hasta se asegura que el tratamiento cura otras enfermedades.
El fraude va más allá del curanderismo. En este caso, los tratamientos son promocionados aparentemente por personas cuya intención principal es el dinero. Algunos de estos tratamientos han sido probados y se ha determinado que no funcionan mientras que otros han demostrado ser dañinos. Otros métodos no han sido probados, pero el vendedor aún reclama que pueden ser útiles.
Otros nombres y descripciones
Otras palabras que se utilizan para describir los tratamientos que no se usan en la medicina convencional son no convencional y no tradicional. Estos términos sirven para describir cualquier terapia complementaria o alternativa. Algunos tratamientos, tal como la medicina tradicional o las prácticas curativas de los indígenas, también son usados en terapias complementarias o alternativas.
Además de la gran cantidad de opciones que se ofrecen en el mercado y de lo accesibles que parecen algunas, están la gran necesidad de encontrar una esperanza y una serie de creencias que promueven su uso a pesar de las advertencias del personal de salud. A continuación se presentan algunas de éstas:
No puede hacerme daño porque es algo natural: Muchas personas optan por las terapias complementarias o alternativas porque piensan que no causan ningún efecto secundario perjudicial, y que si bien no los curan, tampoco les harán ningún daño. Esto no siempre es cierto, ya que algunas sustancias o prácticas pueden no sólo no ayudar, si no que pueden complicar más la salud del paciente. Otra preocupación mayor es el retraso en el tratamiento convencional, lo que puede permitir que la enfermedad crezca y se propague a otras partes del cuerpo. Existe también la inquietud de que algunas terapias complementarias y alternativas causan graves problemas o incluso muertes.

Se sabe que ciertas vitaminas y minerales pueden aumentar el riesgo de algunas enfermedades, especialmente si se consume demasiada cantidad de éstos. Sin embargo, cuando esto ocurre en una persona, resulta muy fácil pasar por alto cualquier vínculo entre la enfermedad y el suplemento. Se tienen que hacer estudios que incluyan grupos de muchos participantes para averiguar sobre un pequeño aumento en el riesgo.

En contraste a los complementos dietéticos y las terapias alternativas, la mayoría de los métodos complementarios de mente y cuerpo son muy seguros. No hay necesidad de realizar estudios en humanos para saber cuántas horas de meditación o musicoterapia pueden ser manejadas por las personas con seguridad.

En el otro extremo, algunas terapias biológicas alternativas no son menos tóxicas que la quimioterapia de manera que se necesitan estudios para determinar cuán seguras son. Aun cuando los detalles de los estudios clínicos para poner a prueba medicamentos y métodos complementarios pueden diferir un poco, los principios básicos son los mismos.

Lo que no me mata me hace más fuerte: Existen personas que creen que los tratamientos suministrados por los que promueven los remedios tienen que ser eficaces porque se han usado por “miles de años”. Resulta importante recordar que el hecho de que un método de tratamiento haya sido usado por un largo periodo de tiempo no significa que es eficaz. La gente moría a edades mucho más tempranas en el pasado cuando todos estos tratamientos estaban disponibles. Aun así, es muy común que las personas que quieren que usted utilice sus productos le recuerden de su largo historial.

Cuando no se han hecho estudios científicos, resulta difícil saber qué es causado por la enfermedad y qué es causado por el tratamiento. Los tratamientos herbarios que se han administrado para enfermedades que desaparecen por sí solas pueden haber recibido crédito por curar a la persona. De igual manera, el tratamiento pudiera hacer sentir mejor a alguien por un corto periodo de tiempo, pero no tiene ningún efecto a largo plazo.

La esperanza debe morir al último: Esta es una de las creencias que más utilizan las personas que se dedican a estafar a pacientes y familiares. Resulta bastante común que los consumidores se sientan mejor después de probar casi cualquier clase de tratamiento que esperan les ayude, a esto se le llama efecto placebo; el efecto placebo significa que si la persona espera que el tratamiento ayude, él o ella puede sentirse mejor después de haberlo recibido, incluso si el tratamiento no tienen ningún efecto contra el problema subyacente. Por lo general, este efecto dura sólo poco tiempo, y parece estar relacionado con la capacidad química del propio cuerpo de aliviar el dolor o ciertos síntomas hasta por varias horas.

Este efecto también puede funcionar de una manera menos placentera. Una persona que espera que un tratamiento potente cause otros efectos puede tener dolor de cabeza, cansancio, náusea u otro síntoma aun cuando recibió un tratamiento inactivo. A esto se le ha llamado efecto nocebo, este efecto es una razón por la que los efectos secundarios se clasifican entre el grupo placebo y el grupo del tratamiento en los estudios científicos más detallados.

No hay dudas de que cuando no existe un estudio científico (o cuando hay un estudio sin grupo del placebo) resulta imposible separar estos efectos de expectativa de algunos de los efectos a corto plazo del tratamiento. Los estudios que tienen un grupo de control (un grupo que no está recibiendo el tratamiento a ser probado), pero que no usan un placebo pueden tener resultados diferentes en comparación con los que tienen un grupo de placebo.

Puede que el efecto placebo explique una de las razones por las que las personas continúan usando ciertos tipos de métodos complementarios que no tienen un efecto real contra la enfermedad. Si se sienten mejor por algunas horas, puede que valga la pena para ellas continuar usando el método siempre y cuando no les cause daño. Sin embargo, esto no significa que tendrá el mismo efecto en cada persona que trate el método, y que no haya efecto en enfermedades subyacentes.

Si está a la venta es porque ha sido probado: Aunque hay nuevos requisitos sobre cómo se han de producir y rotular los complementos dietéticos, no hay requisitos para que sean probados y así saber si en realidad son útiles. De hecho, la mayoría de los complementos dietéticos se consideran como seguros hasta que se compruebe lo contrario. Esto significa que los complementos dietéticos así como, otros métodos, como la terapia de masaje, la acupuntura y la meditación se usan ampliamente sin requerir que sean probados.

A alguien le funcionó: Para algunas personas resulta difícil creer que no hay evidencia de la eficacia de los tratamientos que sus familias y amigos recomiendan. Puede que hayan escuchado los relatos convincentes de alguien que les dijo que tuvo cáncer y que después de usar este tratamiento se curó y recuperó su salud.

Toda persona quiere creer estos relatos de esperanza. Sin embargo, las historias sobre las curas asombrosas no pueden ser considerados como evidencia de que un tratamiento es eficaz. La mayoría de las veces, no hay manera de confirmar su veracidad, y en caso de que sea cierto, no es posible comprobar que la persona padeció la enfermedad, qué tratamiento la ayudó o si él o ella enfermó nuevamente más adelante. Éstas son preguntas que pueden ser contestadas mejor mediante estudios controlados (estudios clínicos).

Algunos de los estudios clínicos que se realizan con métodos complementarios se llevan a cabo de una manera diferente a los estudios con medicamentos y otros tratamientos convencionales. Esto es especialmente cierto en estudios más preliminares, cuando estos métodos se comenzaron a probar inicialmente. Algunas veces el estudio no cuenta con un grupo de placebo ni siquiera con un grupo de control. Si existe un grupo de placebo, puede que las personas en el estudio no hayan sido escogidas al azar (es decir, asignadas al azar en un grupo o en el otro), lo que a menudo puede provocar resultados parcializados. Además puede que no haya suficiente gente en el estudio para demostrar cualquier efecto. Algunas veces, incluso cuando hay un grupo de placebo, los estudios no se hacen a ciegas, lo que significa que los investigadores saben quiénes reciben un placebo o el tratamiento convencional. Conocer esta información puede conducir a resultados parcializados. Al estudiar algunos métodos (por ejemplo, la acupuntura y algunos métodos manuales), resulta casi imposible que surja un buen método de placebo para el grupo de control.

Fuentes: Sociedad Americana Contra el Cáncer ,

http://www.cancer.org/espanol/servicios/tratamientosyefectossecundarios/otrostratamientos/fragmentado/metodos-complementarios-y-alternativos-para-la-atencion-del-cancer-can-i-safely-use-c-a-m-cancer-therapy
Revista Psicología y Salud,
http://www.redalyc.org/pdf/291/29115203.pdf
Fecha de actualización: 18/Diciembre/2013

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