Tipos de Cáncer > Cáncer de Testículo

Estructura del órgano

Estructura del órgano

El cáncer de testículo es el cáncer que se origina en uno o ambos testículos en hombres jóvenes. Es un tipo de cáncer muy tratable y, por lo general, un cáncer curable.

Los testículos (llamados también testes; a un solo testículo se le llama testis) son parte del sistema reproductor masculino. Estos dos órgano s, que por lo general son algo más pequeños que una pelota de golf en los varones adultos, se encuentran dentro de una bolsa de piel llamada escroto. El escroto cuelga debajo de la base del pene.

Los testículos producen la hormona masculina llamada testosterona. También producen esperma. El conducto deferente transporta las células espermáticas (o espermatozoides) desde los testículos por las vesículas seminales donde se mezclan con el líquido producido por la glándula prostática. Durante la eyaculación, los espermatozoides, el líquido de la vesícula seminal y el líquido prostático entran en la uretra, el conducto en el centro del pene a través del cual salen del cuerpo la orina y el semen.

Los testículos están compuestos de varios tipos de células, y cada una se puede originar en uno o más tipos de cáncer. Es importante distinguir estos tipos de cáncer entre sí porque se tratan de maneras diferentes y tienen distintos pronósticos.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo- what-is-what-is-testicular-cancer

Fecha de actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Cáncer de Testículo

Cáncer de Testículo

Tumor es de las células germinales

Más del 90% de los tumores cancerosos del testículo se presentan en células especiales llamadas células germinales, las cuales producen los espermatozoides. Hay dos tipos principales de tumores de las células germinales en los hombres: seminomas y no seminomas.

Algunos cánceres contienen células no seminomas y células seminomas. Éstos son tratados como no seminomas debido a que crecen y se propagan como tales.

Seminoma s

Se originan en las células germinales productoras de esperma de los testículos. Los dos subtipos principales de estos tumores son los seminomas clásicos (o típicos) y los seminomas espermatocíticos. Los médicos pueden diferenciarlos por su apariencia bajo el microscopio.

Seminoma clásico: más del 95% de los seminomas son típicos. Normalmente éstos se dan en hombres que se encuentran entre las edades de 25 y 45 años.

Seminoma espermatocítico: este tipo de seminoma es poco común y tiende a presentarse en los hombres de edad avanzada. La edad promedio de los hombres diagnosticados con seminoma espermatocítico es de aproximadamente 65 años. Los tumores espermatocíticos tienden a crecer más lentamente y tienen menos probabilidad de propagarse a otras partes del cuerpo en comparación con los seminomas clásicos.

Algunos seminomas pueden aumentar los niveles sanguíneos de una proteína llamada gonadotropina coriónica humana (human chorionic gonadotropin, HCG). La gonadotropina se puede detectar mediante una simple prueba de sangre y se considera como un marcador tumoral para ciertos tipos de cáncer de testículo. Se puede usar para diagnóstico y para verificar la respuesta de la terapia.

No seminomas

Este tipo de tumor de células germinales usualmente se presenta en hombres durante los últimos años de la adolescencia y a principios de los 30's. Existen cuatro tipos principales de tumores no seminomas:

  • Carcinoma embrionario.
  • Carcinoma del saco vitelino.
  • Coriocarcinoma .
  • Teratoma .

La mayoría de los tumores son una mezcla de al menos dos tipos diferentes, pero esto no altera el tratamiento. Todos los cánceres no seminomas de las células germinales se tratan de la misma manera.

Carcinoma s embrionarios: este tipo de tumor no seminoma se presenta hasta cierto grado en alrededor del 40% de los tumores testiculares, aunque los carcinomas embrionarios puros ocurren sólo entre el 3% y el 4% de las veces. Cuando son vistos con un microscopio, estos tumores se parecen al tejido de los embriones que se encuentran en sus primeras etapas de formación. Este tipo de cáncer no seminoma tiende a crecer rápidamente y a propagarse fuera del testículo. El carcinoma embrionario puede aumentar los niveles sanguíneos de una proteína del marcador tumoral llamada alfafetoproteína (AFP), así como de la gonadotropina coriónica humana.

Carcinoma del saco vitelino: se le llama así debido a que sus células se asemejan al saco vitelino de los embriones humanos en sus primeras etapas de formación. Este cáncer se conoce también con otros nombres entre los que se incluyen tumor del saco vitelino, tumor de los senos endodérmicos, carcinoma embrionario infantil u orquidoblastoma.

El carcinoma del saco vitelino es la forma más común de cáncer testicular en niños. Cuando se presenta en niños, estos tumores por lo general se tratan con éxito. Sin embargo, los tumores del saco vitelino causan más preocupación cuando ocurren en adultos, en especial si son "puros" (es decir, si no contienen otros tipos de células no seminomas). Los carcinomas del saco vitelino responden muy bien a la quimioterapia, incluso si se han propagado. Este tipo de tumor casi siempre aumenta los niveles sanguíneos de la AFP.

Coriocarcinoma s: éste es un tipo de cáncer testicular agresivo de adultos que ocurre en muy pocos casos. Estos tipos de cáncer son propensos a propagarse con rapidez a órgano s distantes del cuerpo, incluyendo pulmones, huesos y cerebro. El coriocarcinoma puro por lo general no se presenta en los testículos. Con más frecuencia aparecen células coriocarcinoma con otros tipos de células no seminomas en un tumor de células germinales mixtas. Este tipo de tumor aumenta los niveles sanguíneos de la gonadotropina coriónica humana.

Teratoma s: este tipo de cáncer consiste de tumores de las células germinales con áreas que, al observarse en un microscopio, se asemejan a cada una de las tres capas de un embrión en desarrollo: el endodermo (la capa más profunda), el mesodermo (la capa intermedia) y el ectodermo (la capa exterior). Hay tres tipos principales de estos tumores: teratoma maduro, teratoma inmaduro y teratoma con transformación maligna. Los teratomas puros no aumentan los niveles de alfafetoproteína y de gonadotropina coriónica humana.

Los teratomas maduros son tumores formados por células similares a las células de los tejidos adultos. Por lo general son benignos y rara vez se propagan a tejidos cercanos y a partes distantes del cuerpo. Se pueden curar usualmente con cirugía.

En ocasiones se detectan depósitos de teratomas maduros después de que se concluye con la quimioterapia para tratar algún tumor de células germinales mixtas no seminomatosas. Estos depósitos pueden ser parte de un tumor que quedó después de que la quimioterapia ha eliminado los otros componentes de los tumores. Algunos expertos creen que la quimioterapia puede cambiar otros tipos de no seminomas en teratoma.

Los teratomas inmaduros son cánceres que no están tan bien desarrollados contienen células que se parecen a las de un embrión en sus primeras etapas de formación. A diferencia de los teratomas maduros, este tipo tiende a crecer (invade) en los tejidos circundantes y a propagarse fuera del testículo (metástasis). Además, este tipo a veces recurre (regresa) varios años después del tratamiento.

El teratoma con transformación maligna es un tipo de cáncer que se presenta en muy raras ocasiones. Este cáncer contiene algunas áreas que se asemejan a los teratomas maduros, pero tiene otras áreas donde las células se han convertido en un tipo de cáncer que se origina fuera del testículo, en tejidos como los músculos, las glándulas pulmonares o intestinales, así como en el cerebro.

Carcinoma in situ

Los cánceres de las células germinales pueden comenzar como una forma no invasiva de la enfermedad llamada carcinoma in situ (CIS) o neoplasia intratubular de las células germinales. El carcinoma in situ no siempre evoluciona a cáncer invasivo. Los investigadores han estimado que toma alrededor de 5 años para que el carcinoma in situ progrese a la forma invasiva de cáncer de las células germinales.

Resulta difícil encontrar el carcinoma in situ antes de que se haya convertido en cáncer invasivo debido a que generalmente no causa síntomas y a menudo no forma una protuberancia que usted o el médico pueda palpar. La única manera de diagnosticar un carcinoma testicular in situ es mediante una biopsia (un procedimiento que remueve una muestra de tejido para examinarla con un microscopio). Se han reportado casualmente (por accidente) algunos casos en hombres que fueron sometidos a una biopsia de testículo por algún otro motivo, como la esterilidad.

Los expertos tienen distintas opiniones sobre el mejor tratamiento para el CIS. Debido a que el carcinoma en situ no siempre se convierte en un cáncer invasivo, muchos médicos en este país consideran la observación (espera en observación) como la mejor opción de tratamiento.

Cuando un tumor testicular como el carcinoma in situ se convierte en invasivo, sus células ya no sólo están en los túbulos seminíferos (donde se forman los espermatozoides), sino que han crecido hacia otras estructuras del testículo. Estas células cancerosas entonces pueden propagarse a los ganglios linfáticos (agrupaciones pequeñas en forma de fríjol de glóbulos blancos que combaten infecciones) a través de los canales linfáticos (vasos llenos de líquido que se conectan con la serie de ganglios linfáticos) o a través de la circulación de la sangre a otras partes del cuerpo.

Tumor es estromales

Los tumores se pueden originar también en los tejidos de soporte y productores de hormonas o estroma de los testículos. Esos tumores se conocen como tumores estromales de las gónadas, y corresponden a menos del 5% de los tumores testiculares en los adultos y hasta un 20% de los tumores testiculares infantiles. Los dos tipos principales son los tumores de las células de Leydig y los tumores de las células de Sertoli.

Tumor es de las células de Leydig

Estos tumores son generalmente benignos y se originan de células Leydig en el testículo que normalmente producen las hormonas sexuales masculinas (andrógenos, como la testosterona). Los tumores de las células de Leydig se pueden presentar en adultos (75% de los casos) y en niños (25% de los casos). Con frecuencia producen andrógenos, pero en algunos casos producen estrógenos (hormonas sexuales femeninas).

La mayoría de los tumores de las células de Leydig no se propaga más allá del testículo y se curan mediante cirugía. Sin embargo, algunas veces estos tumores se propagan a otras partes del cuerpo. Si hay propagación, los tumores de las células de Leydig tienen un pronóstico desfavorable, ya que usualmente no responden bien a la quimioterapia ni a la radioterapia.

Tumor es de las células de Sertoli

Estos tumores ocurren en las células normales de Sertoli, que respaldan y nutren a las células germinales productoras de esperma. Al igual que los tumores de las células de Leydig, éstos por lo general son tumores benignos. Sin embargo, si se propagan, usualmente no responden a la quimioterapia ni a la radioterapia.

Tumor es testiculares secundarios

Los tumores testiculares secundarios comienzan en otro órgano y luego se propagan al testículo. El linfoma es el cáncer testicular secundario más común. Entre los hombres mayores de 50 años, el linfoma testicular es más común que los tumores testiculares primarios. Su pronóstico depende del tipo y la etapa del linfoma. El tratamiento habitual es la extirpación quirúrgica, seguida de radiación, quimioterapia, o ambas. En los niños varones que tienen leucemia aguda a veces las células leucémicas pueden formar un tumor en el testículo.

Los cánceres de próstata, pulmón, piel (melanoma), riñón y otros órgano s también se pueden propagar a los testículos. El pronóstico para estos tipos de cáncer por lo general es desfavorable porque usualmente también se propagan ampliamente a otros órgano s. El tratamiento depende del tipo específico de cáncer.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo-what-is-what-is-testicular-cancer

Fecha de actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Factores de riesgo

Factores de riesgo

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es aquel que aumenta las probabilidades de que padezca una enfermedad como lo es el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen distintos factores de riesgo. Por ejemplo, la exposición de la piel a la luz solar intensa es un factor de riesgo para el cáncer de piel. El hábito de fumar es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer. Pero tener uno o incluso varios factores de riesgo no significa que usted padecerá la enfermedad. Asimismo, si no presenta ningún factor de riesgo, esto no significa que no padecerá la enfermedad.

Los científicos han descubierto pocos factores de riesgo que aumentan las probabilidades de que un hombre padezca cáncer de testículo. Incluso si un hombre tiene uno o más factores de riesgo de esta enfermedad, es imposible saber con seguridad hasta qué punto esto contribuye al origen del cáncer. Además, la mayoría de los hombres con cáncer testicular no presentan ninguno de los factores de riesgo conocidos.

Testículo que no descendió

Uno de los factor de riesgo principales para el cáncer testicular es una afección llamada criptorquidia, o testículo(s) que no ha(n) descendido al escroto. Esto significa que uno o ambos testículos no bajaron hasta el escroto antes del nacimiento. Los hombres con criptorquidia son más propensos a padecer cáncer de testículo que aquellos cuyos testículos han descendido normalmente.

En un feto, los testículos normalmente se desarrollan dentro del abdomen y descienden al escroto antes del nacimiento. Sin embargo, en alrededor de 3% de los niños los testículos no descienden totalmente antes que el niño nazca. A veces, el testículo permanece en el abdomen. En otros casos, el testículo comienza a descender pero se atora en la región de la ingle.

La mayoría de las veces, los testículos que no han descendido continúan bajando hasta el escroto durante el primer año de vida de un niño. Si el testículo no ha descendido cuando el niño ha cumplido un año de edad, probablemente no bajará por sí solo. A veces es necesario un procedimiento quirúrgico conocido como orquiopexia para bajar el testículo hasta dentro del escroto.

El riesgo de cáncer testicular pudiera ser algo más alto para el hombre cuyo testículo se quedó en el abdomen, que para uno que descendió al menos en parte. La mayoría de los cánceres se origina en el testículo que no descendió, pero alrededor de uno de cada cuatro casos ocurre en el testículo que descendió normalmente. Basados en estas observaciones, algunos médicos concluyen que la criptorquidia en realidad no causa el cáncer testicular, pero que existe algo más que conduce a cáncer testicular y a posiciones anormales de uno o ambos testículos.

Cuando la orquiopexia se hace mientras el niño tiene menos edad puede que haya más probabilidad de reducir el riesgo de cáncer testicular en comparación con la cirugía que se hace cuando el niño tiene más edad. Sin embargo, no está claro cuál es el mejor momento para realizar esta cirugía.

Antecedentes familiares

Los antecedentes familiares de cáncer testicular aumentan el riesgo. Si un hombre tiene la enfermedad, hay un mayor riesgo de que uno o más de sus hermanos o hijos también la padezcan. Sin embargo, sólo alrededor de 3% de los casos de cáncer testicular ocurren entre familiares. La mayoría de los hombres con cáncer testicular no tiene antecedentes familiares de esta enfermedad.

Infección con VIH

Cierta evidencia ha demostrado que los hombres infectados con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), en especial los que tienen el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), tienen un mayor riesgo. No se ha demostrado que otras infecciones aumenten el riesgo de cáncer testicular.

Cáncer en el otro testículo

Un historial personal de cáncer testicular es otro factor de riesgo. Alrededor del 3% o 4% de los hombres que se han curado de cáncer en un testículo padecerán en un futuro de cáncer en el otro testículo.

Edad

Alrededor de la mitad de los tumores cancerosos de los testículos se presentan entre los 20 y 34 años de edad. Sin embargo, este cáncer puede afectar a hombres de cualquier edad, incluyendo bebés y ancianos.

Raza y origen étnico

El riesgo del cáncer testicular entre los hombres de raza blanca es aproximadamente cinco veces mayor que el de los de raza negra y más del triple que el de los hombres asiático-americanos y los de raza indioamericana (nativos de la región). El riesgo para los hispanos/latinos en este país se encuentra entre el de los asiáticos y los de raza blanca que no son hispanos. Se desconoce la razón de esta diferencia. En el mundo, el riesgo de desarrollar esta enfermedad es el mayor para los hombres que viven en los Estados Unidos y Europa, mientras que es el menor para los hombres que viven en África y Asia.

Tamaño corporal

Algunos estudios han encontrado que el riesgo de cáncer testicular es un poco mayor en los hombres de alta estatura, aunque otros estudios no han demostrado esto.

Factores de riesgo no comprobado o controversial

Trauma previo a los testículos y acciones recurrentes tal como cabalgar no parece estar relacionado con el desarrollo de cáncer testicular.

La mayoría de los estudios no han encontrado que la actividad física de mucho esfuerzo aumente el riesgo de cáncer testicular. La actividad física está vinculada a un menor riesgo de varias otras formas de cáncer, así como un riesgo menor de muchos otros problemas de salud.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo-causes-risk-factors

Fecha de actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Signos y síntomas

Signos y síntomas

En la mayoría de los casos de cáncer testicular, los hombres tienen una protuberancia en un testículo, o pueden notar alargamiento o hinchazón testicular. Algunas veces la protuberancia causa dolor, pero la mayor parte del tiempo no se siente dolor.

Los hombres con cáncer testicular pueden mencionar que tienen una sensación de pesadez o dolor en la parte baja del abdomen o en el escroto.

Raras veces, los hombres con cáncer de las células germinales notan que sus senos duelen o han crecido. Este síntoma se debe a que ciertos tipos de tumores de las células germinales segregan altos niveles de una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (HCG, por sus siglas en inglés), que estimula el crecimiento de las mamas. Los niveles de gonadotropina se pueden medir con una prueba de sangre. Estas pruebas son importantes en el diagnóstico, clasificación por etapas y seguimiento de algunos tipos de cáncer de testículo.

Al igual que los tumores de las células germinales, los tumores de células de Leydig y los tumores de células de Sertoli también pueden causar una protuberancia en el testículo. Los tumores de las células de Leydig pueden producir andrógenos (hormonas sexuales masculinas) o estrógenos (hormonas sexuales femeninas). Estas hormonas pueden causar síntomas que indiquen el diagnóstico correcto. El crecimiento de las mamas o pérdida del apetito sexual conforman un síntoma de los tumores generadores de estrógenos. Los tumores productores de andrógenos pueden no causar síntomas específicos en los hombres, pero en los niños pueden causar crecimiento del vello facial y del cuerpo a una edad anormalmente temprana.

Aun en el caso de que el cáncer testicular se haya propagado a otros órgano s, sólo uno de cada cuatro hombres puede experimentar síntomas. El dolor en la parte más baja de la espalda puede ser una señal de que el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos del abdomen. Si el cáncer se ha propagado a los pulmones, el hombre puede notar que tiene dificultad para respirar, dolor en el tórax, o tos. Algunas veces el hombre incluso puede toser sangre. Ocasionalmente, los hombres pueden presentar dolor abdominal debido al agrandamiento de los ganglios linfáticos o a metástasis (propagación) al hígado. En raras ocasiones, el cáncer testicular se propaga al cerebro y puede causar dolores de cabeza.

Algunos hombres con cáncer testicular no presentan síntoma alguno y su cáncer se detecta durante pruebas médicas para otras enfermedades. A veces, los estudios por imágenes realizados para determinar la causa de la esterilidad pueden descubrir un cáncer testicular pequeño.

Hay ciertas afecciones no cancerosas, tales como las lesiones o inflamación testicular, que pueden producir síntomas similares a los del cáncer testicular. La inflamación de los testículos, conocida como orquitis, y la inflamación del epidídimo (epididimitis) puede causar una hinchazón y dolor de testículo. Ambos pueden ser causados por infecciones bacterianas o virales. El virus de las paperas causa orquitis en alrededor de 1 de cada 5 hombres que contrajo paperas en la adultez.

Si usted tiene algunas de las señales o síntomas descritas con anterioridad, consulte con su médico sin demora. Es más probable que muchos de estos síntomas sean por causa distinta al cáncer testicular. No obstante, si un tumor es la causa, mientras más pronto reciba un diagnóstico preciso, más pronto podrá comenzar su tratamiento y más eficaz probablemente será éste

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo-early-diagnosis

Fuente: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Detección y diagnóstico

Detección y diagnóstico

Antecedentes médicos y examen físico

Si usted presenta cualquier señal o síntoma que pudiera sugerir cáncer testicular, su médico tomará sus antecedentes médicos completos para analizar los factores de riesgo y los síntomas. Durante un examen físico, el médico palpará los testículos para detectar inflamación o sensibilidad y el tamaño y ubicación de cualquier protuberancia. Además, el médico examinará detenidamente su abdomen, ganglios linfáticos y otras partes de su cuerpo en busca de cualquier signo de que el tumor se propagó. A menudo, los resultados del examen son normales aparte de las anomalías testiculares.

Ecografía de los testículos

Una ecografía (ultrasonido) puede ayudar a los médicos a determinar si una protuberancia es sólida o está llena de líquido. Esta prueba utiliza ondas sonoras para producir imágenes de los órgano s internos. Un transductor (instrumento en forma de vara) emite las ondas sonoras y recoge los ecos a medida que rebotan en los órgano s. Una computadora procesa el patrón de ecos para producir una imagen en una pantalla. Los ecos de la mayoría de los tumores son distintos a los de los tejidos normales. Estos patrones de ecos también pueden ayudar a distinguir entre algunos tipos de tumores benignos y malignos.

Esta prueba es sencilla y no utiliza radiación, por lo que se usa frecuentemente para observar los fetos mientras crecen. Usted simplemente se acuesta sobre una mesa, y un técnico pasa el transductor por la piel del escroto. Gen eralmente, se lubrica primero la piel con gel. El patrón de ecos reflejado por los tejidos puede ser útil para distinguir ciertas afecciones benignas (como el hidrocele o el varicocele) de un tumor sólido que podría ser un cáncer. Si la protuberancia es sólida, entonces puede ser un cáncer y el médico puede recomendar más pruebas o incluso cirugía para extirpar el tumor.

Análisis de sangre para marcadores tumorales

Algunas pruebas de sangre pueden ayudar a diagnosticar los tumores testiculares. Muchos tipos de cáncer de testículo segregan altos niveles de ciertas proteínas, tales como la alfafetoproteína (alpha-fetoprotein, AFP) o la gonadotropina coriónica humana (human chorionic gonadotropin, HCG). Cuando estas proteínas (llamadas marcadores tumorales) están en la sangre, esto sugiere la existencia de un tumor testicular. Un tumor también puede aumentar los niveles de una enzima llamada lactato deshidrogenasa (lactate dehydrogenase, LDH). Sin embargo, los niveles de LDH también pueden estar aumentados cuando existen afecciones distintas al cáncer.

Los tumores no seminomas a menudo elevan los niveles de alfafetoproteína y/o gonadotropina coriónica. Ocasionalmente, los seminomas puros aumentan los niveles de gonadotropina coriónica, pero nunca los niveles de alfafetoproteína. Por lo tanto cualquier aumento en la alfafetoproteína significa que el tumor tiene un componente no seminomatoso. (Los tumores pueden ser mixtos y tienen áreas de seminoma y no seminoma). Los niveles altos de lactato deshidrogenasa a menudo son indicativos (pero no siempre) de que la enfermedad se ha propagado ampliamente. Los tumores de las células de Leydig y de Sertoli no segregan estas sustancias. Puede que los niveles de estas proteínas no estén elevados si el tumor es pequeño.

Además, estas pruebas algunas veces ayudan a estimar la cantidad de cáncer y a evaluar la respuesta al tratamiento y para asegurar que el tumor no haya regresado.

Cirugía para diagnosticar el cáncer testicular

Si el médico observa un tumor sólido en la ecografía, recomendará una cirugía para extirparlo tan pronto como sea posible. El cirujano tratará de extirpar todo el tumor junto con el testículo y el cordón espermático. El cordón espermático contiene vasos sanguíneos y linfáticos que pueden actuar como vías para propagar un cáncer testicular al resto del cuerpo. Para reducir la probabilidad de que las células cancerosas se propaguen, se atan estos vasos al principio de la operación. Esto se logra mejor si la operación se realiza a través de una incisión (corte) en la parte de la ingle. Esta operación se conoce como una orquiectomía inguinal radical.

El espécimen completo será enviado al laboratorio donde un patólogo (un médico especializado en diagnosticar las enfermedades en el laboratorio) examina el tejido con un microscopio. Si el tumor tiene células cancerosas, el patólogo envía un informe que describe el tipo y la extensión del cáncer.

En raras ocasiones, cuando un diagnóstico de cáncer testicular es incierto, el médico puede realizar una biopsia antes de extirpar el testículo. Esto se hace en una cirugía. Durante esta operación, el cirujano hace una incisión en la ingle, saca el testículo del escroto y lo examina sin cortar el cordón espermático. Si se observa algún tejido sospechoso, se extrae una parte del tejido y un patólogo la examina de inmediato. Si se detecta un cáncer, se extirpan el testículo y el cordón espermático. Si el tejido no es canceroso, generalmente el testículo se puede regresar al escroto y el tratamiento incluirá cirugía para extirpar solamente el tumor o el uso de medicamentos apropiados.

Si se hace un diagnóstico de cáncer, su médico ordenará otros estudios por imágenes para determinar si se ha propagado fuera del testículo.

Estudios por imágenes

Rad iografía de tórax

Es una radiografía sencilla de su tórax que puede realizarse en un centro ambulatorio. Esta prueba se realiza para ver si su cáncer se ha propagado a sus pulmones o ganglios linfáticos en el área central del pecho conocida como mediastino. Si el resultado de la radiografía es normal, probablemente no tiene cáncer en los pulmones. Pero la mayoría de los médicos consideran que una tomografía computarizada puede servir mejor para determinar si el cáncer se ha propagado al pecho.

Tomografía computarizada

La tomografía computarizada es un procedimiento de rayos X que produce imágenes transversales detalladas del cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como lo hace la radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas fotografías de la parte de su cuerpo que se estudia mientras rota a su alrededor. Luego, una computadora combina estas imágenes en una imagen de un corte transversal del cuerpo.

Las tomografía son útiles para clasificar por etapas el cáncer. Pueden ayudar a indicar si su cáncer se ha propagado hacia los ganglios linfáticos, los pulmones, el hígado u otros órgano s.

Antes de la tomografía, pueden pedirle que tome una solución de contraste y/o que reciba una inyección intravenosa (IV) de un material de contraste que ayuda a delinear mejor las áreas anormales del cuerpo. Usted pudiera necesitar una línea intravenosa (IV) para inyectarle el material de contraste.

La inyección puede causar rubor (enrojecimiento y sensación de calor que puede durar de horas a días). Algunas personas son alérgicas a los tintes y desarrollan urticaria. Rara vez, pueden presentarse reacciones más graves, como problemas para respirar y baja presión arterial. Se pueden administrar medicamentos para prevenir y tratar las reacciones alérgicas. Asegúrese de informarle al médico si ha tenido alguna reacción alérgica a algún material de contraste utilizado para las radiografías o si usted es alérgico a los mariscos.

Necesita acostarse inmóvil sobre una mesa mientras se realiza el examen. Durante la prueba, la mesa se mueve hacia adentro y hacia afuera del escáner, una máquina en forma de aro que rodea la mesa por completo. Es posible que tenga una cierta sensación de confinamiento (sensación de estar atrapado) dentro del anillo en el que permanece mientras se captan las imágenes.

Algunas veces, las tomografías computarizadas se usan para guiar con precisión una biopsia por aguja a las áreas en las que se sospecha metástasis. Para este procedimiento, llamado biopsia por aguja guiada por tomografía computarizada, usted permanece en la camilla de la CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia a través de la piel y hacia la localización de la masa. Las CT se repiten hasta que los médicos están seguros de que la aguja se encuentra en el interior de la masa. Se extrae una muestra mediante una biopsia con aguja fina (un fragmento diminuto de tejido) o una biopsia por punción con aguja gruesa (un cilindro delgado de tejido) y se observa con un microscopio.

Imágenes por resonancia magnética

Al igual que la tomografía, las imágenes por resonancia magnética proveen imágenes detalladas de los tejidos blandos del cuerpo. Sin embargo, esta utiliza ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida por el tejido y luego liberada en un patrón formado de acuerdo al tipo de tejido y por determinadas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio generado por los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Se pudiera inyectar un material de contraste, al igual que con la tomografía, pero se usa con menor frecuencia.

Las resonancias son particularmente útiles para examinar el cerebro y la médula espinal.

El procedimiento para obtener la resonancia es un poco más incómodo que las pruebas de tomografía. En primer lugar, toma más tiempo, con frecuencia hasta una hora. A usted lo pueden introducir en un tubo que lo restringe y que puede afectar a las personas claustrofóbicas. Hay equipo de MRI especial, más abierto, que se puede usar si es necesario. La máquina de MRI produce un zumbido y ruidos de chasquido que puede resultar incómodo. En algunos lugares se ofrecen tapones para los oídos con el fin de bloquear este ruido.

Tomografía por emisión de positrones

En la tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET), se inyecta glucosa (azúcar) radiactiva a través de una vena del paciente. La cantidad de radioactividad es muy poca. Los cánceres usan azúcar con mucha más rapidez que los tejidos normales. Por lo tanto, las células cancerosas del cuerpo absorben grandes cantidades de la sustancia radioactiva. Entonces, se puede usar una cámara especial para crear una imagen de las áreas de radioactividad en el cuerpo. La imagen no es muy detallada, como en la tomografía y en la resonancia, pero puede proveer información útil sobre todo su cuerpo.

Este estudio puede ser útil para localizar pequeños grupos de células cancerosas. Algunas veces resulta útil para detectar el agrandamiento de los ganglios linfáticos que permanecen tras la quimioterapia. Una tomografía PET puede ayudar al médico a determinar si se trata de tejido por cicatriz o por un tumor activo. A menudo, la PET es combinada con una tomografía. Esto ayuda a determinar si las anomalías observadas en la CT son cancerosas o se trata de algo diferente.

La PET es más útil para el tipo de cáncer testicular seminoma que para el no seminoma de modo que se usa con menos frecuencia en pacientes con no seminoma.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancerdetesticulo-early-diagnosis

Fecha de actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Clasificación por etapas

Clasificación por etapas

Clasificación por etapas

La clasificación por etapas (estadificación) es el proceso para determinar qué tanto se ha propagado el cáncer. Además de las pruebas para diagnosticar el cáncer de testículo, también se usan estudios por imágenes y análisis de sangre para determinar la etapa.

La etapa de su cáncer es muy importante para planificar su tratamiento y estimar su pronóstico. Si usted tiene cáncer de testículo, pídale a su equipo de atención del cáncer que le explique la clasificación por etapas en una manera que usted entienda. El conocer todo lo que pueda acerca de la clasificación por etapas le permite participar de manera más activa en la toma de decisiones con respecto a su tratamiento.

Sistema de estadificación TNM

Un sistema de clasificación por etapas es una manera convencional que tiene su equipo de atención del cáncer para resumir y describir la extensión de su cáncer. El cáncer de testículo se clasifica por etapas con el sistema TNM creado por el American Joint Cancer Committee (AJCC).

El sistema de clasificación por etapas para el cáncer testicular incluye cuatro piezas clave de información:

  • La T se refiere a cuánto se ha propagado el tumor primario a los tejidos cercanos al testículo.
  • La N describe cuánto cáncer se ha propagado a los ganglios (nódulos) linfáticos regionales (cercanos).
  • La M indica si el cáncer ha hecho metástasis, es decir, si se ha propagado a los ganglios linfáticos distantes o a otros órgano s del cuerpo.
  • La S indica los niveles séricos de ciertas proteínas (marcadores tumorales) producidas por algunos cánceres de testículo.

Después de la T, N, M o S se añaden letras y números para proporcionar más detalles de cada información. Los números del 0 a 4 indican la gravedad en forma creciente. Las letras "is" después de la T quieren decir "in situ", que significa que el tumor está contenido en un solo lugar y que no ha penetrado aún una capa más profunda de tejido. La letra X después de T, N, M o S implica que "no puede determinarse" debido a que se desconoce la información.

Tumor primario (T)

TX: no se puede evaluar el tumor primario.

T0: no existe evidencia de tumor primario.

Tis: carcinoma in situ (células cancerosas no invasivas).

T1: el tumor no se ha propagado más allá del testículo y de los túbulos estrechos al lado de los testículos donde el esperma sufre la maduración final (epidídimo). No se encuentran células cancerosas dentro de los vasos sanguíneos ni los vasos linfáticos cercanos al tumor. El cáncer puede haber crecido a través del revestimiento interior que rodea el testículo (túnica albugínea), pero no el revestimiento exterior que cubre el testículo (túnica vaginal).

T2: similar a T1 excepto en que el cáncer se ha propagado a los vasos sanguíneos o linfáticos cercanos al tumor, o a la túnica vaginal del testículo.

T3: el tumor crece hacia el cordón espermático (que contiene los vasos sanguíneos, los vasos linfáticos, los nervios y el conducto deferente).

T4: el tumor crece hacia la piel que rodea los testículos (escroto).

Ganglios linfáticos regionales (N)

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales (cercanos).

N0: no se observa en las radiografía que haya propagación a los ganglios linfáticos regionales.

N1: hay propagación al menos a un ganglio linfático, pero ningún ganglio mide más de 2 cm (alrededor de ¾ de pulgada) en cualquier dimensión.

N2: hay propagación al menos a un ganglio linfático que mide más de 2 cm, pero que no es mayor de 5 cm (2 pulgadas) en cualquier dimensión.

N3: hay propagación al menos a un ganglio linfático, que es mayor de 5 cm en cualquier dimensión.

Si los ganglios linfáticos no fueron extirpados durante la cirugía, la clasificación es un poco diferente:

pNX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales (cercanos).

pN0: no hay propagación a los ganglios linfáticos regionales.

pN1: hay propagación de uno a cinco ganglios linfáticos, pero ninguno de los ganglios mide más de 2 cm (alrededor de ¾ de pulgada) de ancho en su dimensión más grande.

pN2: hay propagación al menos a un ganglio linfático que es mayor de 2 cm, pero no más de 5 cm; o hay propagación a más de cinco ganglios linfáticos que no miden más de 5 cm; o el cáncer está creciendo fuera del lado del ganglio linfático.

pN3: hay propagación al menos a un ganglio linfático que es mayor de 5 cm.

Metástasis distante (M)

M0: no hay metástasis distante (no hay propagación a los ganglios linfáticos fuera del área del tumor o a otros órgano s, tales como los pulmones).

M1: hay metástasis a distancia.

  • M1a: el tumor se ha propagado a ganglios linfáticos distantes o al pulmón.
  • M1b: el tumor se ha propagado a otros órgano s, como el hígado, el cerebro, o los huesos.

Agrupación por etapas

Al emplear el sistema de clasificación por etapas TNM, las descripciones del tumor, los ganglios linfáticos, la metástasis y los marcadores séricos se combinan en un proceso llamado agrupamiento de las etapas para asignar una etapa usando números romanos.

Etapa

T

N

M

S

Etapa 0

Tis (in situ)

N0

M0

S0

Etapa I

T1-T4

N0

M0

SX

Etapa IA

T1

N0

M0

S0

Etapa IB

T2-T4

N0

M0

S0

Etapa IS

Cualquier T

N0

M0

S1-S3*

Etapa II

Cualquier T

N1-N3

M0

SX

Etapa IIA

Cualquier T

N1

M0

S0-S1

Etapa IIB

Cualquier T

N2

M0

S0-S1

Etapa IIC

Cualquier T

N3

M0

S0-S1

Etapa III

Cualquier T

Cualquier N

M1

SX

Etapa IIIA

Cualquier T

Cualquier N

M1a

S0-S1

Etapa IIIB

Cualquier T

N1-N3

M0

S2

Cualquier T

Cualquier N

M1a

S2

Etapa IIIC

Cualquier T

N1-N3

M0

S3

Cualquier T

Cualquier N

M1a

S3

Cualquier T

Cualquier N

M1b

Cualquier S


*Para la etapa IS, los marcadores tumorales se miden después de la extirpación del testículo con cirugía (para todas las demás etapas, se usan los valores obtenidos antes de la cirugía).

Clasificación del Grupo de Consenso Internacional de Tumor es de Células Germinales (International Germ Cell Cancer Consensus Group Classification)

Otra aplicación del sistema TNM que se usa para un estado más avanzado de la enfermedad toma en consideración los marcadores tumorales (que se miden después de la cirugía) y a dónde se propagó el cáncer. Clasifica al cáncer ya sea como un pronóstico favorable, intermedio o desfavorable. Algunos médicos administran regímenes de quimioterapia más agresivos a los pacientes que se encuentran en una categoría de más alto riesgo.

Condición de riesgo

No seminoma

Etapas

Seminoma

Etapas

Pronóstico favorable

No hay propagación no pulmonar*

Y

Todos los marcadores son buenos:

AFP < 1,000

HCG < 5,000

LDH < 1.5 x normal

IS (S1)

Algunas IIA, B, C

Algunos IIIA

No hay propagación no pulmonar*

AFP normal**

HCG y LDH pueden estar a cualquier nivel

IIC

IIIA

IIIB

IIIC

Pronóstico intermedio:

No hay propagación no pulmonar*

Y

Cualquier marcador intermedio:

AFP 1,000 -10,000

HCG 5,000 - 50,000

LDH 1.5 – 10 x normal

IS (S2)

Algunos IIIB

Hay propagación no pulmonar*

AFP normal**

HCG y LDH pueden estar a cualquier nivel

IIIC con propagación no pulmonar*

Hay propagación pulmonar*

Pronóstico desfavorable

Hay propagación no pulmonar*

O

Primario mediastínico+

O

Cualquier marcador alto:

AFP >10,000

HCG > 50,000

LDH > 10 x normal

IS (S3)

Algunos IIIC

Ninguna

(nunca se clasifica el seminoma como pronóstico desfavorable)

*La propagación a sitios no pulmonares como el cerebro o el hígado generalmente indica un pronóstico más desfavorable.

AFP = alfafetoproteína; HCG = gonadotropina coriónica humana; LDH = lactato deshidrogenasa

< Significa menos de; > significa más de.

+Tumor encontrado en el mediastino, no el testículo, como localización primaria.

**El seminoma no debe ocasionar un aumento en el nivel de AFP. Por lo tanto, si el nivel de AFP no es normal, el tumor no es un seminoma puro y debe ser considerado no seminoma.

Enfermedad recurrente

La enfermedad recurrente significa que el cáncer ha regresado (recurrido) después del tratamiento. El cáncer testicular puede recurrir en el testículo (si no se extirpó mediante cirugía) o en otra parte del cuerpo.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo-early-staging

Fecha de actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Tratamiento

Tratamiento

En los últimos años ha habido mucho progreso en el tratamiento del cáncer testicular. Los métodos quirúrgicos se han refinado, y los médicos saben más acerca de las mejores formas de usar quimioterapia o radiación para tratar diferentes tipos de cáncer testicular.

Después de detectar y clasificar el cáncer, el equipo que atiende su cáncer hablará con usted sobre las opciones de tratamiento. Debe tomarse tiempo y pensar acerca de todas las opciones. El tipo y la etapa del cáncer, así como su salud física general, son factores a considerar al elegir un plan de tratamiento. Cuando el tiempo lo permite, a menudo es buena idea buscar una segunda opinión.

El lugar en el que reciba el tratamiento es importante. El valor de la experiencia es inmensurable. Usted cuenta con las mejores probabilidades de un buen resultado si va a un hospital en el que se trata a muchos pacientes de cáncer testicular.

Los tres tipos principales de tratamiento contra el cáncer testicular son:

  • Cirugía .
  • Rad ioterapia .
  • Quimioterapia (quimio).

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancerdetesticulotreating-general-treatment-info

Fecha de actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Tratamiento: Cirugía

Tratamiento: Cirugía

Con frecuencia, la cirugía es típicamente el primer tratamiento para todos los cánceres de testículo.

Orquiectomía inguinal radical

Este tipo de cirugía extirpa el testículo que contiene el cáncer. Se hace una incisión en la ingle y se extrae el testículo del escroto a través de la abertura. Se hace una incisión en el cordón espermático que une el testículo al abdomen. El cirujano toma precauciones especiales para evitar la propagación de las células cancerosas dentro de la herida o la transferencia de estas células del tumor al torrente sanguíneo. Todas las etapas del cáncer testicular se tratan usualmente con este tipo de cirugía.

Disección del ganglio linfático retroperitoneal

Dependiendo del tipo y la etapa del cáncer, se pueden extirpar también algunos ganglios linfáticos al mismo tiempo o durante una segunda operación. (En algunos pacientes, después de que se extirpa el testículo afectado, no se lleva a cabo una cirugía sobre los ganglios linfáticos retroperitoneales, pero se observa cuidadosamente al paciente con exámenes clínicos y tomografías frecuentes).

La disección de los ganglios linfáticos retroperitoneales puede ser una cirugía mayor. Gen eralmente se hace una incisión grande para extirpar estos ganglios linfáticos. Aproximadamente entre 5% y 10% de los pacientes tienen complicaciones temporales después de la cirugía, tales como obstrucción intestinal o infecciones en la herida. Ésta es una operación difícil y de larga duración que debe ser hecha por un cirujano que la haya realizado con frecuencia, ya que la experiencia es importante.

Cirugía laparoscópica: En algunos casos el cirujano puede extirpar los ganglios linfáticos a través de pequeñas incisiones en el abdomen usando un laparoscopio (un tubo estrecho e iluminado el cual permite que los médicos operen en el abdomen sin tener que hacer una incisión mayor que origine una cicatriz más grande). La cirugía laparoscópica parece ser mucho más fácil para el paciente, pero los médicos no están seguros si es tan segura y eficaz en extirpar todos los ganglios linfáticos potencialmente cancerosos en comparación con la cirugía abierta. Por esta razón, si los ganglios linfáticos extraídos contienen cáncer, el paciente también recibe tratamiento con quimioterapia.

El paciente se recuesta sobre su costado en la cirugía laparoscópica, después de que éste ha sido puesto a dormir. Se realizan pequeñas incisiones para el acceso sobre el abdomen. Las manos del cirujano no están dentro del cuerpo del paciente durante la cirugía. La cámara de vídeo y los instrumentos prolongados se insertan a través de estas incisiones. El cirujano observa el interior del abdomen en un monitor de televisión. Mediante el uso de los instrumentos prolongados, los ganglios linfáticos alrededor de la arteria aorta y la vena cava inferior (vasos sanguíneos grandes) pueden extraerse a través de una de las incisiones. Las incisiones pequeñas se cierran y el paciente es despertado. Los pacientes se recuperan mucho más rápido de esta operación que con el procedimiento convencional y pueden caminar poco después de la cirugía. La hospitalización dura entre dos y cuatro días. Gen eralmente hay menos dolor y los pacientes comienzan a comer en un tiempo más inmediato. Este procedimiento se usa con más frecuencia en pacientes con no seminomas en etapas iniciales para determinar si los ganglios linfáticos contienen cáncer. Esta cirugía sólo debe realizarse si el cirujano tiene mucha experiencia.

Posibles efectos en la función sexual y la fertilidad

La cirugía para extirpar los ganglios linfáticos retroperitoneales puede dañar los nervios cercanos que controlan la eyaculación. Si estos nervios se dañan, cuando un hombre eyacula, el semen no se expulsa fuera del cuerpo a través de la uretra, sino que da marcha atrás y pasa a la vejiga. Esto se conoce como eyaculación retrógrada. Este tipo de cirugía no causa impotencia, ya que un hombre aún puede tener erecciones y coito sexual, aunque la eyaculación retrógrada puede hacer más difícil concebir hijos. A fin de preservar la función normal de la eyaculación, los cirujanos han creado un tipo de cirugía de los ganglios linfáticos retroperitoneales llamada cirugía para conservar los nervios y que tiene un índice muy alto de éxito al ser realizada por manos experimentadas.

Si se extirpan ambos testículos, no se pueden producir espermatozoides y el hombre queda estéril. Además, sin los testículos, un hombre no puede producir suficiente testosterona. Él tendrá que tomar complementos, ya sea en forma de gel, parche o inyección. Por lo general, las pastillas no son fuentes confiables de testosterona.

El cáncer testicular a menudo afecta a los hombres a una edad en la que están tratando de tener hijos. Es recomendable que estos hombres hablen con sus médicos sobre la cirugía para preservar los nervios, así como lo concerniente a la preservación de espermatozoides en un banco de esperma (se almacenan las células espermáticas congeladas obtenidas antes del tratamiento). A menudo, los hombres con cáncer de testículo tienen recuentos de espermatozoides más bajos de lo normal, lo que puede hacer difícil obtener una buena muestra de espermatozoides.

Los hombres con cáncer testicular por lo general son jóvenes y un cambio en la apariencia puede ser motivo de preocupación. Es posible que sean solteros, estén saliendo con alguien y se preocupen de la reacción que tendrá su pareja, o puede que sean deportistas y se sientan avergonzados por la falta del testículo al estar en los vestidores. Como en la operación también se extirpa el cordón espermático localizado arriba del testículo, ese lado del escroto se puede ver y sentir vacío para ellos.

Perder un testículo usualmente no tiene ningún efecto en la capacidad de un hombre de lograr una erección y tener sexo. Los hombres a quienes se les haya extirpado ambos testículos aún pueden tener sexo siempre y cuando obtengan suficiente testosterona.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo-treating-surgery

Fecha de actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Tratamiento: Radioterapia

Tratamiento: Radioterapia

La radioterapia utiliza rayos (como los rayos gamma o los rayos X) o partículas de alta energía (como los electrones, los protones o los neutrones) para destruir las células cancerosas o disminuir su velocidad de crecimiento. En el tratamiento del cáncer testicular, la radiación se usa principalmente para destruir las células cancerosas que se han propagado a los ganglios linfáticos.

La radioterapia contra el cáncer de testículo se administra desde fuera del cuerpo a través de un rayo de radiación dirigido cuidadosamente. Esto se conoce como radioterapia externa. El tratamiento es muy similar a la radiografía, pero la radiación es más intensa. El procedimiento en sí no es doloroso. Antes de iniciar el tratamiento, el equipo médico tomará cuidadosamente medidas para determinar los ángulos correctos para emitir los haces de radiación, y las dosis adecuadas de radiación. Cada tratamiento dura sólo unos minutos, aunque el tiempo de preparación (colocarle en el lugar correcto para el tratamiento) usualmente toma más.

Por lo general, la radioterapia se usa principalmente en pacientes con seminoma, el cual es muy sensitivo a la radiación. No parece funcionar bien para los no seminomas. Algunas veces se utiliza después de la orquiectomía (operación para extirpar el testículo) y se dirige a los ganglios linfáticos de la parte trasera del abdomen (ganglios linfáticos retropertoneales). El propósito de esto es eliminar fragmentos diminutos de cáncer en aquellos ganglios linfáticos que no se puedan ver. Además, la radioterapia se puede usar para tratar cantidades reducidas de seminoma que se sabe que se han propagado hacia los ganglios (con base en los cambios que se aprecian en las tomografías computarizadas y las de emisión de positrones).

Posibles efectos secundarios

La radioterapia puede afectar al tejido sano adyacente junto con las células cancerosas. Para reducir el riesgo de los efectos secundarios, los médicos calculan cuidadosamente la dosis exacta que usted necesita y dirigen el rayo en la forma más precisa posible hacia el objetivo. Por lo general, el tratamiento del cáncer testicular incluye el uso de radiación a dosis más bajas de las que se necesitan para otros tipos de cáncer.

Los posibles efectos secundarios incluyen cansancio, náuseas o diarrea. Algunos hombres experimentan una reacción en la piel similar a una quemadura solar, pero esto no es común y desaparece lentamente. La radiación al testículo sano puede afectar la fertilidad (recuentos de espermatozoides). Por lo tanto, se coloca un dispositivo especial sobre el testículo restante para protegerlo. También la radiación puede aumentar el riesgo de un segundo cáncer (fuera del testículo). Este riesgo fue mayor en el pasado cuando se usaban dosis más elevadas y se exponía más tejido a la radiación.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo-treating-radiation-therapy

Fecha de actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Tratamiento: Quimioterapia

Tratamiento: Quimioterapia

La quimioterapia (quimio) es el uso de medicamentos para tratar el cáncer. Los medicamentos se pueden ingerir en forma de pastillas o se pueden inyectar con una aguja en la vena o el músculo. Para tratar el cáncer testicular, los medicamentos usualmente se administran en una vena. La quimioterapia se considera terapia sistémica, lo que quiere decir que el medicamento entra en el torrente sanguíneo y circula por todo el cuerpo para alcanzar y destruir las células cancerosas. La quimioterapia es una forma eficaz de destruir cualquier célula cancerosa que se separa del tumor principal y viaja en el torrente sanguíneo a los ganglios linfáticos u órgano s distantes.

La quimioterapia con frecuencia se utiliza para curar el cáncer testicular cuando se ha propagado más allá del testículo o para reducir el riesgo de que el cáncer regrese después de extirpar el testículo. No se usa para tratar el cáncer que sólo se encuentra en el testículo.

Los doctores administran la quimioterapia en ciclos, en los que cada período de tratamiento es seguido por un período de descanso para permitir que su cuerpo se recupere. Los ciclos de quimioterapia generalmente durante aproximadamente de tres a cuatro semanas. A menudo, resulta más eficaz usar dos o más medicamentos de quimioterapia que usar uno solo. Los medicamentos principales usados para tratar el cáncer de testículos incluyen:

  • Cisplatino.
  • Vinblastina.
  • Bleomicina.
  • Ciclo fosfamida (Cytoxan®).
  • Etopósido (VP-16).
  • Paclitaxel (Taxol®).
  • Ifosfamida (Ifex®).

Estos medicamentos se usan en varias combinaciones. Los regímenes de quimioterapia que se usan con más frecuencia como tratamiento inicial para el cáncer testicular son bleomicina, etopósido y cisplatino (llamado BEP o PEB), o etopósido y cisplatino (también conocido como EP). La VIP es otra combinación que puede usarse e incluye los medicamentos VP-16 (etopósido) o vinblastina más ifosfamida y cisplatino. Algunos médicos creen que se debe usar un régimen más intenso para los pacientes con un alto riesgo de enfermedad, y pueden sugerir una combinación diferente de medicamentos de quimioterapia o incluso un trasplante de células madre.

Posibles efectos secundarios

Los medicamentos de quimioterapia funcionan al atacar las células que se están dividiendo rápidamente, razón por la cual funcionan contra las células cancerosas. Sin embargo, otras células en el cuerpo, tales como aquellas en la médula ósea, el revestimiento de la boca y los intestinos, así como los folículos pilosos, también se dividen rápidamente. Estas células también son propensas a verse afectadas por la quimioterapia, lo cual ocasiona ciertos efectos secundarios.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo y de la dosis de los medicamentos usados y del tiempo que se administran. Estos efectos secundarios pueden incluir:

  • Caída del cabello.
  • Llagas en la boca.
  • Falta de apetito.
  • Náuseas y vómitos.
  • Un aumento en el riesgo de contraer infecciones (debido a un recuento bajo de glóbulos blancos).
  • Fácil formación de hematomas o hemorragias (debido a un recuento bajo de plaquetas).
  • Cansancio (debido a un bajo recuento glóbulos rojos).

Algunos de los medicamentos utilizados para tratar el cáncer de testículo pueden ocasionar otros efectos secundarios. Por ejemplo, el cisplatino puede causar daño a los riñones. Este problema se puede aminorar administrando muchos líquidos (usualmente por vena) antes y después de dar el medicamento. El cisplatino, el etopósido, el paclitaxel, y la vinblastina puede causar daño a los nervios (conocido comoneuropatía). Esto puede causar pérdida de audición, sensaciones de adormecimiento u hormigueo en las manos o los pies, y sensibilidad al frío o al calor. En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecen una vez finalice el tratamiento, pero en algunas personas pueden durar mucho tiempo. La bleomicina puede dañar los pulmones causando falta de aliento y problemas ante la actividad física. La ifosfamida puede ocasionar sangrado en la vejiga (cistitis hemorrágica). Para prevenir esto, se administra un medicamento llamado mesna junto con ifosfamida.

La mayoría de los efectos secundarios son a corto plazo y desaparecen una vez que finaliza el tratamiento, aunque algunos pueden durar mucho tiempo y tal vez nunca desaparezcan por completo. Usted debe informar al equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario o cambio que usted tenga mientras recibe la quimioterapia para que puedan ser tratados con prontitud. Muchas veces hay métodos para aminorar o prevenir los efectos secundarios. Por ejemplo, existen medicamentos que se pueden administrar para ayudar a prevenir o reducir las náuseas y los vómitos. Es posible que en algunos casos, las dosis de quimioterapia necesiten ser reducidas o que el tratamiento necesite ser retrasado o suspendido para prevenir que los efectos empeoren.

Algunos de los medicamentos utilizados para tratar el cáncer de testículo pueden ocasionar efectos secundarios a largo plazo. Esto incluye algunos de los efectos mencionados anteriormente, como pérdida de audición y daño renal. La aparición de un segundo cáncer (como leucemia) es un efecto secundario muy grave de la quimioterapia, pero, por fortuna, es poco común. Este efecto secundario ocurre en menos del 1% de los pacientes con cáncer testicular tratados con quimioterapia. Las personas que han recibido quimioterapia para el cáncer testicular parecen tener un mayor riesgo de problemas cardíacos más adelante en la vida. Varios estudios también han sugerido que este tratamiento de quimioterapia algunas veces puede causar colesterol elevado en la sangre con el transcurso del tiempo, lo cual podrá requerir de tratamiento más adelante en la vida.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo-treating-chemotherapy

Fecha de Actualización: 04/Junio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

El cáncer se puede prevenir

El cáncer se puede prevenir

¿Se puede prevenir el cáncer de testículo?

Muchos hombres con cáncer testicular no presentan factores de riesgo conocidos. Además, algunos de los factores de riesgo conocidos, como un testículo que no descendió, el ser de raza blanca y tener antecedentes familiares de la enfermedad, son inevitables. Por estas razones, en la actualidad no es posible evitar la mayoría de los casos de cáncer testícular.

Resulta ampliamente recomendable proceder con las medidas correctivas en niños con criptorquidia, aunque los expertos están en desacuerdo sobre si esto cambia el riesgo del niño de padecer cáncer testicular. Parece ser que tomar las medidas correctivas mediante la criptorquidia temprana es mejor que esperar hasta la pubertad por razones como fertilidad e imagen corporal. Además, un hombre que tenga conocimiento por tener algún factor de riesgo (como la criptorquidia), puede estar más atento y hacerse el autoexamen de los testículos de manera regular, lo cual podría ayudar a generar un diagnóstico más temprano

Fuente: Asociación Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdetesticulo/guiadetallada/cancer-de-testiculo-causes-prevention

Fecha de actualización: 31/Julio/2013

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Infografía Cáncer Testicular

Infografía Cáncer Testicular

Emociones en el tratamiento del cáncer de testí­culo

Emociones en el tratamiento del cáncer de testí­culo

Debido a que la mayoría de los pacientes con este tipo de cáncer son curados, la literatura se ha centrado en los efectos a largo plazo, como el impacto psicológico de haber recibido un diagnóstico y haber sido tratado de cáncer en una etapa de la vida, cuando las relaciones interpersonales, los objetivos de trabajo y formar una familia pueden ser las principales preocupaciones de muchos de estos hombres.

Algunos estudios han identificado la problemática psicológica que cursan los pacientes con cáncer, principalmente trastornos de ansiedad y depresión, presentes durante el proceso de atención a su salud.

El diagnóstico, tratamiento y periodo de seguimiento tienen repercusiones psicológicas en los pacientes, entre las más prevalentes la depresión y la ansiedad. La presencia de ansiedad y depresión se encuentran más asociadas con los jóvenes, la nuliparidad, la neuropatía periférica, el desempleo, los problemas económicos, problemas por el consumo excesivo de alcohol, problemas sexuales y haber sido tratados por problemas de salud mental previamente.

Estos problemas psicológicos pueden afectar la evolución de la enfermedad, tratamiento y pronóstico, puesto que tienen como consecuencia un menor nivel de adherencia terapéutica y calidad de vida; incluso persistiendo después de que se ha completado el tratamiento.

Las diversas estrategias de afrontamiento que los pacientes con cáncer emplean, las que han demostrado mayor efectividad son aquellas denominadas positivas o dirigidas al problema que coadyuvan a resolver el evento estresante, ya sea cambiando las condiciones ambientales o modificando la percepción de las mismas o del manejo pertinente de las respuestas emocionales. El apoyo social, familiar y psicológico puede ayudar al paciente a desarrollar mejor estrategias para enfrentar su condición.

Fuente: Revista Psicooncología

Fecha de actualización: 9 de diciembre de 2016

Fecha de modificación: 30/Agosto/2017

Califica este contenido
¿Te pareció útil este contenido?

Testimonio

Andrés Medina Ortíz
Tengo 9 años con enfermedades...
Todas las enfermedades me han enseñado algo... pero el cáncer me hizo más humano y más humilde. Leer más

Noticias

Premian a la UNAM por demostrar efectividad de fármaco contra el cáncer en linfoma cutáneo
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica concedió el Premio Canifarma 2017 al estudio concebido por Alfonso Dueñas González, del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM, que demostró que fármaco Transkrip, originalmente desarrollado para combatir el cáncer cervicouterino, también funciona contra el linfoma cutáneo de células T. Leer más

¿Sabías que?

El cáncer se puede prevenir si reduces el consumo de alcohol.